Hace casi 20 años que Inditex abrió su escaparate en China. La cadena de cabecera de la multinacional textil gallega inauguró la primera tienda en plena arteria comercial de Shanghai, compartiendo vecindario con las grandes marcas globales del lujo, el 23 de febrero de 2006. Una estrategia de posicionamiento. Ya por entonces era posible encontrar camisetas básicas de Zara en los mercados de falsificaciones del país. Con un espacio de 2.000 metros cuadrados de superficie y 30 de fachada, la compañía daba un paso de gigante en la expansión mundial. Ese mismo día confirmó la apertura de al menos otros dos establecimientos en el país. «Una vez que veamos cómo se desarrolla el negocio, tomaremos las decisiones», aseguraba, ante la posibilidad de dar un mayor salto en el gigante asiático. Lo dio. Llegó a tener unas 600 tiendas en China, hasta que inició un repliegue todavía en marcha por el fuerte impulso allí a las firmas propias. Al cierre de su último ejercicio fiscal el pasado 28 de febrero conservaba ya solo 134 puntos de venta de todas sus enseñas tras cerrar 58 en los últimos doce meses, aunque el resultado antes de impuestos del negocio creció por encima del 4%, hasta los 252 millones de euros.
Zara estrena en China la tienda de ropa del futuro. / FdV
A Inditex le sigue importando ese mercado, donde estrena su revolucionario nuevo concepto de tienda. Zara acaba de cortar la cinta a la flagship store más digital y tecnologizada de la red. Ubicado en Xinjiekou, el distrito comercial central de la ciudad de Nanjing, el espacio muestra un sorprendente diseño de exteriores y un amplio espacio interior de 2.500 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas. Sigue la filosofía de la tienda de referencia abierta también por la cadena en abril de 2022 en la plaza de España de Madrid, pero con una mayor apuesta todavía por la omnicanalidad.

Zara estrena en China la tienda de ropa del futuro. / Redacción
Entre otras novedades, el establecimiento cuenta con una zona de creación de contenidos, dotada con un set de iluminación y cámaras, para probar la ropa y subir las imágenes y los vídeos a las redes sociales. Dispone también de un salón reservado para shopping privado, área de lounge de descanso, probadores personalizados y la cafetería Zacaffé presente ya en uno de sus puntos de venta de Madrid y en Lisboa. Además de todas las innovaciones incorporadas, la flagship de Xinjiekou supone para el grupo presidido por Marta Ortega «un hito significativo en la profundización de la presencia de Inditex en el mercado chino y en el fortalecimiento de su conexión con los consumidores locales».

Zara estrena en China la tienda de ropa del futuro. / FdV
«La flagship presenta una gama de experiencias únicas y debuts globales», apuntó ayer Eugenio Bregolat, managing director en el país, en una publicación en Linkedin. «Ha sido un increíble esfuerzo de trabajo en equipo. Un gran agradecimiento a todos los que han puesto sus corazones y energía para que esto suceda —añadió—. Ver el brillo en los ojos de nuestros clientes y equipos ha sido profundamente conmovedor».