Dos años le quedan a València como sede de dos de sus grandes eventos deportivos, la Copa Davis y el Gran Premio de MotoGP. Pero aunque la situación contractual con la ITF (Federación Internacional de Tenis) y Dorna (la empresa que organiza y promueve el Mundial de motociclismo) permite a priori mantener la calma respecto al futuro a corto plazo de ambas competiciones en la ciudad y en Cheste, los contactos se han iniciado ya a dos bandas para garantizar la continuidad de los mismos y, en el caso de la Davis, dar un paso más para valorar la opción de acoger las Finales de la competición el próximo año.
El escenario de la Davis es ahora mismo el que más apremia, ya que la ITF presidida por David Haggerty ha abierto el plazo para presentar las solicitudes de las ciudades interesadas en acoger las Finales. Y entre ellas está València y el Roig Arena, aunque aún no se haya presentado formalmente como candidatura. El interés de la ciudad por acoger las finales viene ya de lejos y se refrendó en 2023 tras la salida de la competición de la empresa Kosmos liderada por Gerard Piqué, cuando se firmó un protocolo de Colaboración con la ITF para mantener a València como sede al menos hasta 2026, a través de Turisme de la Comunitat Valenciana.
El equipo español de Copa Davis, en La Fonteta la semana pasada / JM López
Entonces, la única garantía pasaba por acoger la Fase de grupos y acabar cumpliendo el contrato de cinco años que se firmó inicialmente, pero siempre con la posibilidad abierta de intentar ser sede de las Finales en 2025 y 2026, acabado ya el contrato con Málaga y ya con el Roig Arena terminado y listo para acoger grandes eventos, al margen del baloncesto.
La semana pasada, con ocasión de la tercera Fase de Grupos consecutiva que acogía la Fonteta, dos de los máximos responsables de la ITF estuvieron visitando el Roig Arena para conocer de primer mano la magnitud de un pabellón que, para baloncesto u otros eventos deportivos, tendría un aforo de 15.600 espectadores, casi el doble que en La Fonteta.
Aunque el pabellón municipal no se ha llenado en muchos de los partidos, al igual que ha ocurrido en las otras sedes, el atractivo de las Finales, con el título en juego ya y con ocho selecciones en lugar de cuatro, hace conveniente buscar un recinto con mayor capacidad y ahí el Roig Arena cumple de sobra con los deseos de los organizadores. Ahora bien, no son pocos los obstáculos que tendría la candidatura de València si se presenta formalmente en los próximos días y el principal está en el hecho de que ya hay otras ciudades que han presentado sus ofertas, tal y como confirmaron ayer a SUPER fuentes de la propia ITF. «El proceso de licitación para la sede de la Final a 8 de 2025 es confidencial, pero hemos recibido varias ofertas y proporcionaremos una actualización a su debido tiempo», señalan.

David Ferrer, capitán del equipo español, avala la opción del Roig Arena como futura sede de las Finales / F. Calabuig
De momento, la que más interés ha mostrado es la ciudad china de Zhuhai, fronteriza con Macao, con una propuesta que puede rondar los 13 millones de euros, una cifra sensiblemente superior a que le ha estado costando a Málaga en los últimos años, algo inferior a los 9 millones. Su prioridad está en garantizarse la Final a 8 a partir de 2026, pero su fuerte apuesta por el evento le hace también candidata a la sede de 2025.
También hay interés de otras ciudades chinas como Guangzhou o Shenzhen, aunque todas estas opciones del país asiático cuentan con menos respaldo de los tenistas por una cuestión logística y de calendario. Y es que las Finales siguen previstas para la segunda mitad de noviembre, justo una semana después de la Final de la Copa de Maestros que se disputa en Milán y que enfrenta cada año a los ocho mejores tenistas del ranking ATP, lo que complicaría la presencia de todos ellos en la lucha por el título de selecciones. Eso sí, también hay presiones para que la Final no repita en España después de tres años ya en Málaga.
Cambio de formato
Pero al margen de la incertidumbre por la sede final del próximo año, València está muy pendiente también del cambio de formato de la competición que se anunciará en breve. Y es que aunque se parte de la base de que la Final a 8 será idéntica a la de las últimas ediciones, los cambios pueden llegar antes, en el intento de recuperar también la esencia de la Davis, con eliminatorias previas entre países en lugar de las cuatro Fases de Grupos actuales y que este año recayeron en València, Bolonia, Manchester y Zhuhai.
Pista de ¿futuro?
La sede china resultó ya sorprendente al ser la única en la que no jugaba el país anfitrión, ya que mientras València acogía al equipo español y Bolonia y Manchester a Italia y Gran Bretaña respectivamente, Zhuhai fue la sede del Grupo C, con Estados Unidos, Alemania, Chile y Eslovaquia. Una incursión sorprendente en la Davis que puede interpretarse en clave de futuro, de cara a un posible acuerdo por las Finales, al menos a partir de 2026.
Además, el cambio de formato previsto puede afectar incluso al Protocolo de colaboración firmado en València con la ITF, ya que en él parte siempre de la base de acoger una Fase de Grupos que puede desaparecer a partir del próximo año, en busca de un revulsivo para aumentar la asistencia a los pabellones, manteniendo los partidos clasificatorios en febrero y cambiando muy probablemente las Fases de grupos por ocho eliminatorias en unos octavos de final al mejor de cinco partidos, tal y como sucedía antes de la irrupción de Kosmos.
De las cuatro selecciones por grupo, se pasaría a solo dos por sede y se jugaría además en uno de los países implicados, no necesariamente ya en España. Y en caso de poder jugar de nuevo como locales, se pasaría de seis jornadas de partidos a tres o incluso dos, ya que sobre la mesa está también la opción de comprimir los cinco encuentros en sábado y domingo, tal y como hace ya la Billie Jean King Cup, la competición femenina por países que decide el título también en Málaga.

Salida de la carrera de MotoGP en el último Gran Premio de la Comunitat Valenciana / Circuit
Contactos en MotoGP
Por otra parte, València está también metida de lleno en las negociaciones por ampliar el contrato de MotoGP más allá de 2026. La prioridad de la Generalitat pasa por asegurarse un contrato de cinco años más (hasta 2031), seguir cerrando el calendario del Mundial y, sobre todo, evitar una alternancia que de momento solo ha afectado en España al GP de Aragón.
Los 9 millones de euros anuales de canon se amortizan de sobra cada año, con un impacto económico para la Comunitat que el propio Carlos Mazón aseguró recientemente que ronda los 40 millones de euros. Pese a ello, la opción de Cheste no puede competir económicamente con otros nuevos proyectos de Asia, aunque espera poner en valor la excelente organización de cada año y la respuesta de una afición que llena siempre el Circuit.
Ante el deseo de Dorna de no mantener cinco grandes premios en la Península Ibérica, de momento toman ventaja respecto a Jerez, Montmeló, Portimao y, sobre todo, Motorland, a priori la opción menos potente.

Carlos Mazón y Carmelo Ezpeleta, durante el último Gram Premio de la C. Valenciana en el Circuit Ricardo Tormo de Cheste / F. Calabuig