El mercado vuelve a confiar en que el Banco Central Europeo (BCE) subirá el precio del dinero la próxima semana tras conocer que los precios en la zona comunitaria escalaron al 3,3%. En España, ese dato es del 4,3%, más del doble del objetivo del 2% que persigue la entidad dirigida por Christine Lagarde.
El efecto dominó se ha hecho sentir. El repunte de la inflación derivado de la guerra en Oriente Próximo ha desatado ventas de deuda pública en todo el mundo, desde Japón, Estados UnidosAlemania y Francia, hasta España. Esto ha generado inquietudes en los parqués en cada rincón del mundo. Cuando los inversores se desprenden de bonos, su precio baja y su rentabilidad aumenta: el mercado exige así una mayor compensación para prestar dinero a los estados.
Esta tendencia en el mercado de deuda tiene dos caras. Para los gobiernos, las ventas suponen pagar más por financiarse; para los ahorradores conservadores, en cambio, el castigo abre la puerta a mejores remuneraciones. El efecto resulta especialmente visible en los vencimientos más cortos, como las Letras del Tesoro, que están menos expuestas a la senda de los tipos que la deuda a largo plazo.
Las Letras del Tesoro a doce meses ofrecen este martes una rentabilidad marginal del 2,846%, su tipo más alto en dos años. La rentabilidad del bono a seis meses también marca máximos desde 2024, con una rentabilidad del 2,641%. El Tesoro Público ha colocado 6.495 millones de euros en una subasta de Letras a seis y 12 meses. La próxima subasta tendrá lugar el próximo jueves, 3 de septiembre, donde buscarán captar entre 2.250 y 6.750 millones de euros.
Suscríbete para seguir leyendo










