La Policía Nacional custodia el edificio okupado que ha sufrido un incendio de madrugada en el barrio de Monte Alto, en A Coruña, mientras los técnicos municipales elaboran un informe exhaustivo sobre su estado estructural. El siniestro, registrado en un inmueble ubicado entre la avenida de Hércules y la calle Sirena, se ha saldado con tres personas heridas.
Entre los afectados se encuentran dos varones de 31 y 22 años, de los cuales este último ya ha recibido el alta médica en el CHUAC. Las llamas han agravado el deterioro de una edificación que ya presentaba un muy mal estado y en la que residen decenas de personas de forma irregular.
Momentos de pánico y saltos al vacío
Un cordón policial en las ventanas, agentes en la entrada del piso, con las paredes exteriores ennegrecidas por el incendio y vecinos del edificio apostados en las inmediaciones con los pocos enseres que pudieron recoger antes de literalmente saltar al vacío desde las plantas más altas. Se precipitaron por las ventanas al escuchar los gritos de auxilio procedentes del bajo, donde se originó el incendio, debido a un posible cortocircuito que se extendió a los enseres que estaban acumulados.
El edificio está entre la Avenida de Hércules y la calle Sirena
Uno de ellos lo hizo, desde el tercer piso. Sufrió un golpe en un pie en la caída. La única persona que se encontraba en el bajo logró salir por sus propios medios durante el incidente. Una vecina de la zona ha relatado lo sucedido: «Él sintió que la habitación estaba de repente muy caliente. Entonces, salió a la ventana y saltó».
Inquilinos en la calle y daños materiales
En el inmueble afectado, cuya titularidad, según cuentan los vecinos, pertenece a una entidad bancaria, habitan de manera irregular varios ciudadanos de origen argelino. A causa del fuego, tanto el bajo como el primer piso han quedado completamente inutilizados y sus habitantes quedaron en la calle. La policía custodia el edificio, no pueden acceder a él y no saben dónde van a dormir.
Respecto a la situación de habitabilidad, la misma vecina ha explicado: «Tenían luz, agua y compraban su comida. Había mucha gente que vive aquí». Avanzaba que, con el bajo y el primero afectados, «a lo mejor ellos van a pedir que se puedan ocupar el de arriba», algo imposible debido al mal estado del inmueble. Hay muchas probabilidades de que acabe tapiado.

Una de las ventanas del inmueble, cerrada con una cinta policial
Mientras, vecinos del barrio, han señalado que en el inmueble se ha registrado previamente actividad de las fuerzas de seguridad. «Un día sí y otro también está la policía», relataba un hombre que paseaba por la zona.








