Los futuros de Wall Street anticipan subidas moderadas este miércoles, que dan continuidad al rally semanal que tiene a los índices en zona de máximos, y es que el parqué neoyorquino logra esquivar los temores suscitados por SpaceX, que se hunde tras presentar sus resultados, gracias al optimismo de la escena geopolítica.
El ejército estadounidense ha asegurado en redes sociales que la ruta sur del estrecho de Ormuz permanece «libre y abierta» al tránsito de todos los buques comerciales, después de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, afirmara que un acuerdo con Irán estaba cerca de concretarse.
«Wall Street sigue de camino a máximos históricos y después de que ayer el Nasdaq 100 se anotara su tercera mayor subida del año y el S&P 500 su cuarta mayor subida de este 2026, los futuros han amanecido repuntando con fuerza. Ahora bien, la pregunta es: ¿el impulso se debe a las tecnológicas o la posible paz en Oriente Medio?», destaca Javier Cabrera, analista de XTB.
En este sentido, señala que «el estrecho de Ormuz es clave porque las amenazas inflacionarias siguen persistiendo». Según su criterio, «en una economía tan compleja, la realidad es que no solo importan los precios, sino también la incertidumbre con respecto a ellos y el conflicto se está enquistando lo suficiente como para que la prima de riesgo geopolítica se mantenga en niveles altos durante bastante tiempo después de que se llegue a un acuerdo».
«Aunque los precios de la gasolina en los estados republicanos son un 9% más bajos que en los estados demócratas, e incluso las previsiones para Trump en las elecciones de medio término de noviembre son de momento positivas, parece que el presidente de Estados Unidos tiene prisa por cerrar este capítulo de su mandato. En cualquier caso, parece que el mercado vuelve a tomar estas declaraciones como positivas», agrega.
SPACEX PREOCUPA
La nota negativa en la jornada la pone SpaceX, que se hunde más de un 11% en el ‘premarket’ de Wall Street tras presentar unos resultados trimestrales que, si bien superaron las previsiones en casi todos sus apartados, han suscitado dudas por su elevada inversión en inteligencia artificial.
Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, comenta que «en lo que respecta a metáforas visuales, el hecho de que un cohete de SpaceX se estrellara contra la Luna apenas unas horas después de presentar sus primeros resultados trimestrales resulta casi demasiado evidente».
«Tras haber caído por debajo de su precio de salida a bolsa en las últimas semanas, SpaceX había logrado recuperar cierto impulso en las horas previas a la publicación de los resultados, pero perdió la mayor parte de esas ganancias en las operaciones fuera de horario. El problema no residía tanto en las cifras en sí —ya que los ingresos superaron las expectativas y las pérdidas fueron menores de lo previsto—, sino en el fuerte gasto en inteligencia artificial que revelaron los resultados«, indica.
Por su parte, el analista Stephen Innes indica que «el segmento de IA empieza a parecer comercialmente viable, pero no es, ni de lejos, un negocio que requiera poco capital».
«El gasto de capital trimestral en IA, que ascendió a 15.800 millones de dólares, superó las previsiones y representó la inmensa mayoría del gasto de la empresa. Esto hace que la próxima fase no se centre tanto en demostrar la existencia de demanda, sino en probar que los ingresos contratados pueden crecer a un ritmo superior al de la inversión en infraestructura necesaria para respaldarlos», manifiesta.
AGENDA Y OTROS MERCADOS
En la agenda macroeconómica, este miércoles se publicarán los índices PMI e ISM de julio para el sector servicios, que previsiblemente mostrará una aceleración en el ritmo de expansión de la actividad.
Sin embargo, el plato fuerte de la semana llegará el viernes con la publicación del informe de empleo, que puede ofrecer pistas sobre la hoja de ruta de la Reserva Federal, y es que la reticencia del nuevo presidente Kevin Warsh a mostrar sus planes hace que los mercados se centren cada vez más en los indicadores económicos.
El analista Stephen Innes comenta que «el riesgo asociado a las cifras de empleo no es totalmente simétrico», ya que «un informe notablemente más débil reforzaría la preocupación de que la economía está perdiendo impulso, lo que podría reducir los rendimientos de los bonos y ofrecer cierto alivio a las acciones sensibles al crecimiento».
No obstante, cree que «esto no garantizaría automáticamente una postura más flexible por parte de la Reserva Federal», puesto que «la inflación sigue siendo elevada y el comité ya ha demostrado que una minoría considerable es partidaria de una política más restrictiva».
«Un informe sólido sobre las nóminas enviaría un mensaje mucho más claro. Si el crecimiento del empleo superara significativamente las expectativas, el desempleo se mantuviera contenido y los salarios se conservaran firmes, los inversores no tendrían más remedio que aumentar la probabilidad de una subida de tipos en septiembre. Tres responsables de política monetaria ya han votado a favor de endurecer la política», añade.
En otros mercados, el petróleo West Texas sube un 0,86% ($76,87) y el Brent avanza un 1,62% ($80,36). Por su parte, el euro se aprecia un 0,08% ($1,1539), y la onza de oro suma un 1,47% ($4.213).
La rentabilidad del bono americano a 10 años se modera al 4,615% y el bitcoin pierde un 0,40% ($64,040).














