Este otoño toca renovar los órganos de dirección de las cofradías gallegas. De momento, la Consellería do Mar no tiene fecha para esta convocatoria, pero los mandatos concluyen en noviembre.
Tras los últimos comicios, celebrados el 29 de octubre de 2022, solo 3 de los 63 pósitos gallegos pasaron a tener al frente a una mujer: las de Vilaboa, Lourizán y O Grove.
Aquel dato supuso entonces un descenso del 50% con respecto al anterior mandato (en el que había habido 6 patronas mayores). Esa cifra es hoy la misma que hace exactamente tres décadas.
Y ello a pesar de que el número de trabajadores asociados a las cofradías gallegas es de un 57% de hombres y un 43% de mujeres, y de que en el marisqueo a pie ellas son amplia mayoría.
Pero ni siquiera este último dato se traduce en los porcentajes de representación. Hay cofradías, como la de Noia, en las que la presidencia de la agrupación de profesionales del marisqueo a pie la ocupa un hombre. En el caso noiés, con poco más de 100 mariscadores y unas 300 mariscadoras, el presidente es Francisco Pérez Villanueva. Fue elegido, pues, con una mayoría de votos de mujeres para gobernar una agrupación que hasta entonces siempre había tenido una fémina al frente.
«Las próximas elecciones en las cofradías podrían traer una mayor presencia de mujeres en los puestos de dirección», señala María José Vales Martínez, presidenta de la asociación Mulleres Salgadas, que agrupa a 1.800 trabajadoras de todos los sectores relacionados con el mar.
«Sería una evolución lógica y justa»
«Después de décadas sosteniendo una parte esencial de la actividad marisquera, sería una evolución lógica y justa«, explica.
Sin embargo, Vales plantea «una pregunta incómoda»: «¿Las mujeres que se conviertan en patronas mayores lo harán porque por fin se reconoce plenamente su experiencia y capacidad de gestión, o porque alguien tiene que asumir el mando cuando el sector atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia reciente?»
En efecto, la crisis del marisqueo por la caída de la productividad ha dejado a muchas cofradías en una situación económica muy delicada, y en algún caso al borde de la quiebra.
En 2005, las psicólogas Michelle Ryan y Alex Haslam identificaron un fenómeno que denominaron «acantilado de cristal»: las mujeres tienen más probabilidades de acceder a puestos de liderazgo cuando las organizaciones se encuentran en situaciones de crisis o de elevado riesgo.
De modo que la presidenta de Mulleres Salgadas (que hace ocho años fue patrona mayor de Vilanova de Arousa) teme que, llegado el momento de votar, se les entregue a las mujeres la responsabilidad de gobernar las cofradías «sin otorgarles al mismo tiempo los recursos, el respaldo institucional y la capacidad de decisión necesarios para afrontar problemas que no generaron».
¿Avance real o transferencia de riesgos?
Si a partir de entonces aumenta en Galicia el número de patronas mayores, será una noticia positiva. Pero también habrá que preguntarse qué tipo de cambio representa. ¿Será un avance real en la distribución del poder o una transferencia de riesgos?
«La igualdad no consiste en llegar cuando todo va mal. Consiste en participar también cuando las cosas van bien; en formar parte de las decisiones estratégicas, del reparto de recursos y de la construcción del futuro del sector. Las mujeres del mar no deberían ser llamadas únicamente para gestionar la crisis. Deberían ocupar, con plena normalidad, el lugar que les corresponde en el gobierno de las cofradías, tanto en los tiempos difíciles como en los de prosperidad», señala María José Vales.
Las mujeres son mayoría en las agrupaciones marisqueras. / Suso Souto
Antes de la celebración de las anteriores elecciones en las cofradías, Mulleres Salgadas le propuso a la Consellería do Mar un plan estratégico para motivar a las mujeres a presentarse. «No lo aceptó. Nos dijeron que no hacía falta», señala Vales.
El patrón mayor de Noia se retirará tras 25 años en el cargo
De momento es pronto para conocer qué mujeres darán el paso de postularse para patronas mayores, aunque desde Mulleres Salgadas apuntan que ya hay movimientos al respecto.
También lo es para saber quiénes optarán a la reelección, aunque algunos sí lo tienen claro ya. Es el caso del patrón mayor de Ribeira, José Antonio Pérez Sieira, que lleva 17 años en ese puesto y sí se postulará de nuevo.
Por su parte, el de Noia, Santiago Cruz, tiene claro que ha llegado el momento de dar un paso al lado y asegura que no se presentará a la reelección tras 25 años en el cargo. «Ya me toca jubilarme», dice.
«Dicen que las mujeres no se presentan a patronas mayores porque no quieren. Pero detrás hay mucha desigualdad. Cuando una mujer da un paso adelante para ocupar un puesto de responsabilidad en el sector del mar, las críticas son bestiales; la miran con lupa, incluso en lo personal», apunta Sandra Amézaga Menéndez, secretaria de Mulleres Salgadas.
«Las listas son abiertas, pero en la práctica se forman equipos. Y detrás hay también otros factores, como el hecho de que las mujeres del mar son, además, amas de casa a tiempo completo. En el ámbito de la política, la desigualdad se solucionó mediante cuotas y listas-cremallera. Eso es lo que pedimos para el sector del mar”, añade.
El predominio masculino en la pesca
Jacquie Lista, presidenta de la Agrupación de Mariscadoras de Camariñas e integrante del cabildo y de la junta general de la cofradía, asegura que «me encantaría que hubiese más mujeres en los órganos de gobierno«, pero reconoce que no es fácil y cree que «debe haber de todo».
Entre otras cosas, explica, «porque para ser patrón o patrona mayor es necesario conocer bien la realidad de todos los sectores que agrupa una cofradía y, actualmente, la mayoría de mujeres que acceden a los órganos de gobierno proceden casi en exclusiva del marisqueo».
En el sector de la pesca, añade, «la gran mayoría siguen siendo hombres» y eso favorece también que la mayoría de candidaturas estén copadas por el colectivo masculino. No obstante, Jacquie Lista lo tiene claro: «Voy a seguir en la lucha«. En su caso, añade, «vengo de una casa de marineros y conozco la realidad de todo el sector».













