el vuelo que unió Sevilla y Cuba y acabó envuelto en uno de los mayores misterios de la aviación

Tal día como hoy hace 93 años, el nombre de Cuatro Vientos comenzó a escribirse con letras de oro en la historia de la aviación española. La aventura protagonizada por los capitanes Mariano Barberán y Joaquín Collar perseguía un objetivo tan ambicioso como simbólico: demostrar la capacidad de la aeronáutica española mediante un vuelo transatlántico que uniera Europa con América.

La hazaña despertó una enorme expectación tanto en España como en numerosos países latinoamericanos. La preparación del viaje había sido minuciosa y el aparato elegido incorporaba importantes modificaciones para afrontar una travesía excepcional por distancia y complejidad.

Un avión diseñado para batir récords

La aeronave seleccionada fue un monomotor biplano Breguet XIX TR Superbidón construido por CASA. El aparato había sido especialmente adaptado para aumentar de forma considerable su autonomía.

La modificación más importante afectó a su capacidad de combustible. El avión podía transportar hasta 5.325 litros, una cifra extraordinaria para la época y fundamental para afrontar vuelos de larga distancia sobre el océano Atlántico.

Bautizado como Cuatro Vientos, el aparato lucía una llamativa decoración blanca con franjas rojas que recorrían el fuselaje. Aquella imagen acabaría convirtiéndose en uno de los iconos de la aviación española del siglo XX.

Los hombres detrás de la misión

La expedición estaba integrada por dos destacados aviadores militares. Mariano Barberán ejercía como navegante y era considerado uno de los mayores expertos españoles en navegación aérea. Joaquín Collar asumía las tareas de pilotaje durante la travesía.

Ambos acumulaban una sólida experiencia y compartían la convicción de que el proyecto podía convertirse en un hito internacional para la aviación española.

El histórico vuelo entre Sevilla y Cuba

La madrugada del sábado 10 de junio de 1933 marcó el inicio de la aventura. A las 4:45 horas, Joaquín Collar hizo despegar el Cuatro Vientos desde el aeródromo de Tablada, en Sevilla.

La ruta obligaba a cruzar el Atlántico y recorrer miles de kilómetros sin las ayudas tecnológicas que existen actualmente. Los sistemas de navegación eran mucho más limitados y cualquier error podía tener consecuencias irreversibles.

Tras cubrir una distancia aproximada de 7.570 kilómetros, la aeronave llegó a Cuba a las 15:39 horas locales. El aterrizaje tuvo lugar en Camagüey después de un vuelo ininterrumpido de 39 horas y 54 minutos.

La proeza causó admiración internacional. En aquel momento, la distancia recorrida representaba la segunda más larga jamás completada por un avión hasta esa fecha, situando a Barberán y Collar entre los aviadores más destacados del mundo.

Una recepción multitudinaria

La llegada a territorio cubano fue celebrada como un acontecimiento histórico. Las autoridades y miles de ciudadanos recibieron a los aviadores españoles con entusiasmo.

Posteriormente, el Cuatro Vientos continuó hasta La Habana, donde se ultimaron los preparativos para la siguiente fase del proyecto. El plan consistía en volar hasta Ciudad de México, completando así otra importante etapa del recorrido americano.

La última etapa que acabó en tragedia

El 20 de junio estaba prevista la salida desde Cuba con destino a Ciudad de México. La nueva travesía contemplaba un recorrido aproximado de 1.920 kilómetros.

Durante las primeras horas del trayecto todo parecía desarrollarse con normalidad. Sin embargo, la situación cambió de forma repentina cuando comenzaron a desaparecer las comunicaciones con la aeronave.

El último contacto conocido se produjo después de sobrevolar la zona de Villahermosa, en México. A partir de ese momento, el Cuatro Vientos se desvaneció sin dejar rastro.

Las autoridades pusieron en marcha operaciones de búsqueda, pero ninguna consiguió localizar el aparato ni a sus dos tripulantes. La desaparición generó una enorme conmoción en España y en los países que habían seguido la expedición.

Las teorías que siguen vivas más de nueve décadas después

La ausencia de restos materiales ha alimentado durante décadas múltiples hipótesis sobre lo sucedido. Ninguna ha podido ser confirmada de forma definitiva.

  • Una de las teorías apunta a un posible accidente sobre el mar durante el trayecto hacia Veracruz.
  • Otra hipótesis sostiene que el avión pudo estrellarse en una zona montañosa de difícil acceso.
  • Algunos investigadores han señalado la sierra Mazateca como posible lugar del siniestro.
  • También surgieron especulaciones sobre un eventual encuentro con pobladores locales tras un aterrizaje de emergencia.

La falta de pruebas concluyentes ha impedido cerrar el caso. Cada cierto tiempo aparecen nuevas investigaciones, testimonios o análisis que intentan reconstruir los últimos momentos del vuelo.

Dato histórico Información
Avión Breguet XIX TR Superbidón Cuatro Vientos
Despegue 10 de junio de 1933
Lugar de salida Tablada (Sevilla)
Destino alcanzado Camagüey (Cuba)
Distancia recorrida 7.570 kilómetros
Duración del vuelo 39 horas y 54 minutos
Tripulación Mariano Barberán y Joaquín Collar

Tal día como hoy hace 93 años, el Cuatro Vientos inició una aventura destinada a convertirse en una de las mayores gestas de la aviación española. Sin embargo, su desaparición en territorio mexicano transformó aquel éxito en un misterio histórico que continúa sin resolverse. Más de nueve décadas después, el destino de Barberán, Collar y su legendario avión sigue siendo una incógnita que fascina a historiadores, expertos aeronáuticos y aficionados de todo el mundo. 

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