Leire se reunió «al menos tres veces» con la directora de la Guardia Civil mientras activaba «actuaciones» contra la UCO

Leire Díez mantuvo «al menos tres reuniones» con la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, para que «iniciara actuaciones administrativas» contra los propios agentes que investigaban las causas de corrupción que afectaban al PSOE y al entorno de Pedro Sánchez.

Así consta en un informe de la UCO incorporado al sumario del caso Leire que instruye el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz al que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

En él, los agentes destacan que existía una «relación» directa entre ambas mujeres, previa incluso al nombramiento de González al frente del Instituto Armado.

Según la UCO, tras la llegada de González a la Dirección General «se ha podido constatar la existencia de al menos tres reuniones entre ambas», celebradas entre septiembre de 2024 y abril de 2025.

Los investigadores sostienen que la conocida como fontanera del PSOE utilizó esa supuesta cercanía para «poner en marcha una serie de actuaciones en las que, mediando entrevistas personales con la directora general de la Guardia Civil, habría conseguido instigar a que esta última iniciara actuaciones administrativas contra la UCO».

De las conversaciones que la UCO ha intervenido, los investigadores concluyen una relación de confianza entre las dos.

«Mi siguiente conversación va a ser con la Directora de la Guardia Civil[. .. ] es de mi confianza» o «Tengo que hablar con Mercedes. No hay confianza con Marlaska. La llamo hoy», son algunos de los mensajes de la exmilitante socialista en sus conversaciones de WhatsApp.

La UCO cree que Díez podría utilizar su «amistad con la DG de la GC» (como ella escribe) en asuntos relacionados con la actividad que se investiga en la causa.

Así, en sentido, llegó a decir al expresidente de la SEPI Vicente Fernández, investigado en la causa: «Tengo que comprobarlo, pero creo que la unidad de la UCO que intervino es la misma que estamos investigando. Y recuerda que tengo amistad con la DG de la GC».

En otra conversación, Díez expuso al abogado Ismael Oliver, imputado en la causa: «No estuvo mal la reunión con la directora de la GC’ y «voy a ver si sigo alimentando esa vía».

Oliver le respondió: «Me alegro mucho. A ver si por lo menos paramos el linchamiento y nos podemos enfrentar con cierta igualdad de armas».

Borrado de WhatsApp

En mayo de 2025 y a través de canales internos de información de la propia Guardia Civil, González habría tenido «conocimiento» de que, por parte de Díez y otras personas, se estaría desarrollando una «campaña de desprestigio contra la UCO».

Los agentes de la UCO detallan que, el día 11 de ese mes, se activó por parte de González «en la conversación entre ambas el borrado automático de mensajes, con un periodo de cadencia de 24 horas».

Y el 12 de febrero de ese año González hizo una llamada a Díez «de una duración de trece segundos».

Según la UCO, también existen indicios de los que «se desprende» que Díez «estaría haciendo llegar» a González «información obtenida en el marco de la actividad supuestamente delictiva que venía desarrollando».

Y que tenía entre «sus objetivos a la propia Guardia Civil y, de forma más concreta, a la UCO y algunos de sus miembros».

Y asegura que Díez habría pretendido el inicio de una «investigación interna» en el seno de la Guardia Civil y dirigida contra la UCO, «previsiblemente valiéndose de la propia directora».

Los agentes señalan en la documentación integrada en el sumario que la presunta trama «habría llevado a cabo un conjunto de actuaciones indiciariamente delictivas».

«Cuyo fin último habría sido proteger los intereses puestos en juego en virtud de una serie de causas judiciales con afectación al PSOE y, directa o indirectamente, a ciertos miembros del Gobierno o a su presidente», Pedro Sánchez.

Acceso «a los de arriba»

La relación entre Leire Díez y Mercedes González también aparece reflejada en varias declaraciones testificales incorporadas al sumario.

Varios testigos relatan cómo Díez aludía a su cercanía con la directora general de la Guardia Civil en conversaciones mantenidas con terceros.

Uno de ellos es la del comandante Rubén Villalba, que compareció «de forma voluntaria» ante agentes de la UCO el pasado 28 de mayo, apenas un día después de que la unidad registrara la sede del PSOE en Ferraz en busca de documentación relacionada con los presuntos pagos a Díez.

Según su relato, Leire Díez se presentó como una persona con acceso a «los de arriba» y a «los de arriba del Gobierno» y comenzó a interesarse por distintas investigaciones relacionadas con el sector de los hidrocarburos, así como por información sobre la UCO y varios de sus principales mandos.

Durante ese encuentro, que se produjo el 10 de marzo de 2025 entre Díez y Villalba, siempre según el testimonio del comandante, Díez le trasladó su intención de impulsar una «purga» dentro de la Guardia Civil para apartar a lo que consideraba «elementos subversivos» del cuerpo.

Villalba aseguró que la exdirigente socialista le explicó que existía un plan inicial para actuar contra la institución «como un elefante en una cacharrería».

La declaración añade que, al término de aquella reunión, Díez le comunicó que «la Directora de la Guardia Civil estaba esperando el feedback de dicha reunión».

En un segundo encuentro celebrado el 26 de marzo de 2025, la exmilitante socialista volvió a solicitarle información sobre mandos de la Guardia Civil y responsables de distintas investigaciones y le aseguró que tenía previsto reunirse con Mercedes González «para hablar sobre su persona y su situación».

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