El técnico del Girona, Míchel Sánchez, confesó tras el descenso a LaLiga Hypermotion con el empate de este sábado contra el Elche (1-1) que tiene «un sentimiento de culpabilidad y responsabilidad» porque ha «fallado» a su «gente», «al club, a la afición y a la provincia».
«Nadie esperaba esto y es un golpe muy duro para todos. Toca pasar una etapa jodida, difícil y dura porque no hemos solucionado este problema y no hemos conseguido el objetivo número uno del club», admitió.
El entrenador rojiblanco reconoció una sensación «malísima» y de «frustración total» y «decepción» y «pena» y confesó que «es un vacío muy grande sentirse responsable de algo que hará daño a mucha gente».
Míchel explicó que aún no ha «asimilado» el «golpe» y que a pesar de que acaba contrato el 30 de junio no es el momento de hablar de su situación, sino de levantarse y empezar a caminar hacia el regreso a Primera.
En este sentido reivindicó que el Girona se «merece» estar en LaLiga EA Sports y que este descenso supone «un paso atrás difícil de asimilar», después de unos años «increíbles» y de «crecimiento» para la entidad. «Hemos estado hasta el final con la posibilidad de continuar en Primera. Un gol lo cambiaba todo y no hemos podido hacerlo», lamentó Míchel.














