La visita al Alcoraz remite en el deportivismo e incluso entre los seguidores del Huesca a la figura de Antonio Hidalgo, quien ha dirigido al equipo oscense salvándolo y coqueteando con Primera División, pero hay alguien en la estructura del Deportivo que cuenta con una más trayectoria y un mayor peso en la historia del club aragonés. Se trata de Joaquín Sorribas, quien es natural de la localidad de Abella, estuvo ocho años en el primer equipo del Huesca en dos etapas (en una como capitán) y formó parte de la plantilla del primer ascenso a Segunda de la era moderna, en 2008. También perteneció al Zaragoza B, donde coincidió varias campañas con Fernando Soriano en el centro del campo; al Real Unión; al Ceuta; al Almería; al Burgos y al Toledo, donde se retiró y ejerció tres campañas como director deportivo.
Desde hace más de dos años es responsable del área conductual y motivacional del Deportivo, dentro de la estructura del Servicio de Atención al Rendimiento del Futbolista (SARF) del club coruñés. Ejerce de manera ejecutiva de psicólogo del primer equipo masculino, más allá de otras responsabilidades que coordina, y es una persona de peso en el día a día de Abegondo. Ante todos los retos que le surgen a los futbolistas y técnicos y frente a esa presión extrema que suponía estar en Primera RFEF, fue y es un gran punto de apoyo. Tras llegar del Valencia, donde hacía la misma labor en la base, se mantiene en un segundo plano público, pero ha sido reconocida su labor por los propios futbolistas. «Yo siempre le digo que me ha salvado la vida muchas veces. Él te transmite todo lo positivo. También tiene la experiencia de haber sido futbolista, lo ha vivido en sus carnes. Es un tipo increíble que siempre consigue ayudarte a estabilizarte y a saber que muchas veces el cerebro nos juega malas pasadas. Somos dueños de nuestra vida. Yo le quiero, me ha ayudado mucho», contaba hace un año Álex Petxarroman en una entrevista a LA OPINIÓN, aún como jugador del Dépor y antes de irse cedido al Huesca.
Según reveló en su día, en octubre de 2023, el propio Deportivo «cuenta con el grado de psicología con formación específica en psicología del deporte y alto rendimiento, además de ser diplomado en magisterio de educación física y licenciado en psicopedagogía» y «ha sido asesor psicoemocional de cuerpo técnico del CD Toluca, de la primera división de México, y previamente trabajó en el CD Toledo«.
El psicólogo Joaquín Sorribas y el entrenador Antonio Hidalgo. / | RCD
Sus impresiones
Sorribas, quien no ha hablado o no ha podido hablar con los medios en A Coruña, revelaba al Diario de Huesca hace dos años, antes de que el Dépor ascendiese a Segunda, que había llegado al club coruñés «en una situación de descenso y no había visto una situación de presión así»: «La consternación que había en todos los estamentos. Lo vivimos con bastante intensidad, pero el trabajo diario ha ido dando poco a poco dando frutos». En aquella entrevista defendía que esa conexión aragonesa que hay en Abegondo lo hacía todo sencillo: «Es mucho más fácil que entremos (al Deportivo) personas como nosotros. Es un grandísimo amigo mío (Fernando Soriano), compañero en el Zaragoza. Cuando tienes que ir a la guerra vas con los tuyos, sabes que no te van a fallar y van a dar ese extra y ese nivel de lealtad. Ahí estamos todos intentando todos que acabe de salir bien», refería cuando el Dépor aún no había regresado a Segunda y A Coruña aún estaba ansiosa: «Tengo entendido que A Coruña es la ciudad con más socios por habitante y metro cuadrado. El ambiente es parecido a Zaragoza, pero A Coruña tiene 250.000 habitantes. El nivel de fervor que hay aquí es difícil encontrarlo en otra ciudad. Aquí solo existe el Deportivo y es una religión».
En la charla dejó alguna pincelada de su labor en A Coruña, muy alabada en el vestuario y que entonces estaba muy incipiente: «No intervengo demasiado de forma grupal porque puedo encontrar alguna contradicción con el liderazgo del entrenador. Es importante haber jugado muchos años al fútbol para conocer los vestuarios».












