A tres días de las decisivas elecciones en Hungría, la Comisión de Ursula von der Leyen endurece el tono contra Víktor Orbán tras la última tanda de revelaciones de que su Gobierno filtra en tiempo real a Vladímir Putin información sensible de lo que ocurre en las reuniones europeas.
En concreto, el ministro de Exteriores de Orbán, Péter Szijjártó, ofreció a su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, enviarle un documento sobre las negociaciones de entrada de Ucrania en la UE.
«Te lo enviaré, no hay problema», se escucha decir al ministro húngaro en una grabación de su conversación telefónica con Lavrov difundida por un consorcio de periodismo de investigación liderado por VSquare. «Siempre que necesites algo, estoy a su disposición», concluye Szijjártó.
«Las supuestas revelaciones en ese nuevo reportaje de investigación ponen de manifiesto la inquietante posibilidad de que el Gobierno de un Estado miembro esté coordinándose con Rusia, actuando así en contra de la seguridad y de los intereses de la UE», ha dicho este jueves la portavoz de Von der Leyen, Paula Pinho.
«Esto resulta, por tanto, extremadamente preocupante, y corresponde al Gobierno del Estado miembro en cuestión dar explicaciones con carácter urgente. La presidenta también planteará el asunto a nivel de líderes«, ha asegurado la portavoz, sin dar más detalles. La próxima cumbre está programada para el 23 y 24 de abril en Nicosia.
De hecho, la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, apenas ha hablado de este asunto. «Simplemente diré brevemente que, como saben, los ministros europeos deberían trabajar por Europa, no por Rusia», se limitó a señalar el 31 de marzo.
El Ejecutivo comunitario también ha eludido pronunciarse sobre el viaje a Budapest del vicepresidente de EEUU, JD Vance, para apoyar la candidatura de Orbán. En la capital húngara, el número 2 de Donald Trump acusó de injerencia a «los burócratas de la UE».
«El ministro de Viktor Orbán ofreció a Serguéi Lavrov enviarle documentos de la UE a través de la embajada húngara en Moscú. Es realmente escandaloso», ha escrito en su cuenta de X el primer ministro polaco, Donald Tusk, uno de los líderes europeos más duros frente a Budapest.
Las grabaciones publicadas durante las últimas semanas confirman que Orbán es el auténtico caballo de Troya del Kremlin dentro de la UE, además de mantener la mejor de las relaciones con la administración Trump en Estados Unidos.
El primer ministro húngaro bloquea ahora el crédito de 90.000 millones para mantener a flote a Ucrania al que él mismo dio luz verde en diciembre y también ha vetado el vigésimo paquete de sanciones contra Moscú.
Los líderes europeos lo fían todo a una victoria de Magyar en las elecciones del próximo domingo. Pero si Orbán consigue revalidar su victoria, tendrán que tomar decisiones difíciles.













