El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha señalado que el Gobierno se dispone a prolongar las medidas anticrisis para hacer frente a los efectos económicos de la guerra en Oriente Próximo. En una entrevista en La hora de la 1, ha recordado que las medidas tienen, en principio, carácter temporal, aunque podrían ampliarse. El Ejecutivo aprobó el pasado 20 de marzo un paquete de medidas para mitigar los efectos de la guerra en Oriente Próximo a través de un paquete de 80 medidas, que incluía rebajas fiscales a los carburantes.
«Nosotros lo que hemos planteado por ahora es que estas medidas son de carácter temporal, esperando que la situación —a finales de junio— pueda estar más estabilizada», ha explicado el ministro, aunque ha matizado que el Gobierno se muestra dispuesto «a seguir apoyando a hogares».
En paralelo, Cuerpo ha subrayado que la duración del conflicto será determinante para calcular el impacto económico. En una primera fase, ha explicado, el encarecimiento se traslada principalmente a los precios y golpea directamente a los bolsillos de los hogares. Sin embargo, ha advertido que si la guerra se prolonga, las consecuencisa también podrían extenderse a la actividad de sectores clave para la economía. Entre ellos, ha destacado los sectores de aviación, el automóvil, los microchips y el aluminio.
El titular de Economía también ha valorado de forma positiva alto el fuego alcanzado entre Estados Unidos e Irán este martes. «Aunque parece frágil, se están dando esas negociaciones», afirmó. «Veremos si son capaces de llegar a buen puerto. Desde el Gobierno estamos abogando por una solución negociada y diplomática, como única vía de salida», ha concluido.
Además, Cuerpo ha puesto el foco en la necesidad de contener los llamados efectos de segunda ronda —el traslado del alza energética al resto de precios— en un contexto marcado por la escalada de tensiones en Oriente Próximo y la incertidumbre en torno a la apertura del estrecho de Ormuz.
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