Alberto Núñez Feijóo repone fuerzas estos días de Semana Santa para afrontar a la vuelta del descanso el final de su cuarto curso político completo como líder de la oposición, que podría ser el penúltimo si Pedro Sánchez cumple su compromiso de agotar la legislatura y si esta vez, después de las elecciones generales previstas para el año que viene, 2027, el líder del Partido Popular (PP) logra articular una mayoría para la investidura.
Queda aún mucho tiempo (siempre y cuando el inquilino de la Moncloa logre llevar a término sus planes) para ese duelo final del largo ciclo electoral que ha tenido en Extremadura en diciembre y más recientemente en Aragón y Castilla y León sus tres primeras etapas, antes de la cuarta el próximo 17 de mayo en Andalucía, donde el popular Juan Manuel Moreno defiende su mayoría absoluta de los comicios regionales celebrados en 2022. Y las piedras en el camino y los sucesos inesperados, incluidos los que depare un orden internacional cambiante con la incierta evolución del conflicto en Irán en el horizonte, pueden influir en la disputa. Mientras que hay otros acontecimientos que son algo más planificables.
No hay duda de que a Sánchez y al PSOE les espera aún un calendario judicial de envergadura, con las causas contra el exministro José Luis Ábalos y el antiguo secretario de Organización socialista Santos Cerdán, y, también, las que afectan a Begoña Gómez, la mujer del jefe del Ejecutivo, y a su hermano, que se tiene que enfrentar seguro a un juicio oral. Pero los escándalos que salpicaron con fuerza al PP en la etapa de Mariano Rajoy, quien fue el inquilino de la Moncloa entre 2011 y 2018, y alguno de aquella época que ha terminado por eclosionar recientemente, después de las revelaciones hechas por EL PERIÓDICO, como el caso Montoro, empiezan a aparecer de nuevo en escena.
Así lo hará, nada más regresar de las vacaciones de Pascua, el conocido como ‘caso Kitchen’. El mismo lunes 6 de abril se inicia en la Audiencia Nacional la vista oral por el escándalo de la denominada ‘Policía patriótica’, a través de la cual se habría urdido desde la cúpula de Interior un entramado de espionaje, con la participación del ínclito comisario José Manuel Villarejo, para, entre otras cosas, controlar los movimientos de Luis Bárcenas, el ex tesorero del PP, uno de los protagonistas de la trama Gürtel después de cuya sentencia hace ocho años Sánchez presentó la moción de censura contra Rajoy. La Fiscalía Anticorrupción pide penas de cárcel de hasta 15 años para el ex ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y el que fuera su número dos, Francisco Martínez Vázquez, y por el juicio desfilarán como testigos esta primavera, entre otros, el propio presidente Rajoy, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría y la que fuera ministra de Defensa y secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal. Todo un nubarrón, y no de envergadura menor, en el camino del presidente del PP.
«Respeto a la justicia»
Cuando ocurrieron los hechos enjuiciados, Feijóo presidía la Xunta de Galicia, aunque es obvio que siempre ha tenido cercanía política con su paisano Rajoy y otros de los testigos. Desde Génova transmiten ahora tranquilidad absoluta por lo que pueda deparar el juicio y, claro está, «respeto a la justicia». Un latiguillo que sin duda se repetirá según se vayan sucediendo las sesiones del juicio, que sin duda dejarán testimonios de impacto y quien sabe si nuevas revelaciones. De momento, Anticorrupción ya ha aportado nuevos correos entre el ex secretario de Estado de Seguridad, el citado Martínez Vázquez, y Villarejo.
El pasado mes de noviembre, en el auditorio en Madrid de la Fundación Rafael del Pino, el presidente del PP coincidió físicamente son Fernández Díaz en la presentación del último libro de Rajoy. El ex titular del Interior estuvo allí como muchos otros ministros y cargos del anterior Gobierno, entre ellas las citadas Sáenz de Santamaría y Cospedal, y se le vio en animada charla con varios de ellos, incluido el que fuera jefe del gabinete de la Presidencia, Jorge Moragas, ambos naturales de Barcelona. Solo en una ocasión como esa, en la que el líder de la oposición ejerció de presentador de la obra (editada por Almuzara, la editorial de otro exministro del PP, Manuel Pimentel) ha sido posible la coincidencia en el mismo espacio de Feijóo con Fernández Díaz.
Hace tres años, antes de las últimas elecciones generales, y ante la publicación de nuevos mensajes en la época de la cúpula de Interior con Rajoy, Feijóo declaró: «Que salga lo que tenga que salir, que se investigue lo que se tenga que investigar y que se aclare lo que se tenga que aclarar. Estamos hablando de un caso de hace bastantes años, pero lo cierto y verdad es que a veces las cosas uno se entera posteriormente”. Un enunciado que, palabra arriba o abajo, puede que se escuche en su boca o en la de otros dirigentes del PP después de la semana que viene.
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