El PSOE de Lanzarote (partido en la oposición en el Cabildo) ha arremetido este lunes contra la gestión de Oswaldo Betancort, presidente del Cabildo de Lanzarote, al considerar que su actuación ha llevado a la isla a una crisis hídrica sin precedentes. A raíz de la reciente decisión de activar el procedimiento de rescisión del contrato con Canal Gestión, filial de Canal Isabel II, los socialistas han denunciado la falta de rumbo y las malas decisiones tomadas durante los tres años que Betancort ha estado al frente de la administración insular en lo relacionado con la gestión del agua.
La apertura de este proceso de rescisión del contrato es, según el PSOE, la consecuencia de una legislatura marcada por la improvisación, los bandazos y la ausencia de una estrategia coherente para abordar uno de los mayores problemas que enfrenta la isla: el suministro de agua. Los socialistas consideran que el presidente del Cabildo ha perdido tres años valiosos y ha demostrado una falta de visión en la solución de la crisis, que ha afectado de manera directa a los ciudadanos, quienes han sufrido cortes de agua recurrentes, infraestructuras obsoletas y un aumento de tarifas.
Un giro tardío en la gestión del agua
La secretaria general del PSOE de Lanzarote, consejera en el Cabildo y diputada en el Congreso, María Dolores Corujo, ha señalado que la reciente decisión de rescindir el contrato con Canal Gestión “llega tres años tarde” y confirma el fracaso político de Betancort. Según Corujo, el presidente del Cabildo no ha sido capaz de dar una respuesta efectiva y planificada a la crisis del agua en Lanzarote, lo que ha provocado que los ciudadanos sigan sufriendo las consecuencias.
Corujo ha insistido en que Betancort «ha dado bandazos» en sus decisiones sobre el agua, pasando de un planteamiento a otro sin una estrategia clara. Primero, el presidente del Cabildo intentó destinar fondos públicos a inversiones que debían haber sido asumidas por Canal Gestión. Después, cesó al gerente del Consorcio del Agua, luego declaró emergencias hídricas que no solucionaron el problema de los cortes, y finalmente ha optado por rescindir el contrato, lo que, según Corujo, demuestra la improvisación.
Tres años de improvisación y falta de planificación
Para el PSOE, la gestión de Betancort en materia hídrica se ha caracterizado por una falta de planificación y una gestión reactiva en lugar de proactiva. La portavoz socialista ha criticado que el presidente no haya sido capaz de definir una hoja de ruta seria para resolver la crisis, lo que ha dejado a Lanzarote sumida en un estado de caos constante en el que la ciudadanía ha sido la mayor afectada. Además, ha resaltado que durante todo este tiempo, los problemas han seguido sin solución, como las pérdidas de agua, cortes en el suministro y el colapso de la red de distribución.
Corujo también ha señalado que lo más grave de la gestión de Betancort no ha sido solo la falta de acción efectiva, sino también la ausencia de previsión para cerrar adecuadamente los problemas legales y económicos derivados del contrato con Canal Gestión. En su opinión, las decisiones no se tomaron con la garantía jurídica necesaria para evitar futuras reclamaciones y pleitos, lo que habría podido repercutir negativamente en los intereses de la isla.
La cesión del contrato: un paso en falso
El PSOE también ha criticado el intento de Betancort de ceder el contrato a una tercera empresa, un proceso que el Partido Socialista consideraba insuficiente para garantizar una solución definitiva. Los socialistas advirtieron en su momento que no se podría permitir una cesión del contrato sin cerrar previamente los litigios pendientes y sin una protección legal adecuada que resguardara a Lanzarote de futuras reclamaciones económicas por parte de Canal Gestión.
María Dolores Corujo ha dejado claro que, en su opinión, la cesión del contrato no era una salida limpia y que, en el fondo, solo ocultaba la falta de preparación del Cabildo para afrontar la crisis. “El PSOE advirtió que no se podía dar el paso hacia la cesión sin asegurar que Canal Gestión renunciara a sus derechos de litigio, pero nos quisieron vender una solución que no lo era”, ha afirmado Corujo, subrayando que hoy se demuestra que su advertencia era acertada.
Un modelo de gestión agotado
Además de la crítica a Betancort, el PSOE ha querido poner el foco en que esta situación tiene su origen en el modelo de gestión instaurado en 2013 por Coalición Canaria en el Cabildo y el Consorcio del Agua. Según los socialistas, fue este partido el que permitió la entrada de Canal Gestión en la isla, y que, desde entonces, los resultados han sido claramente negativos para la ciudadanía. Pérdidas de agua excesivas, infraestructuras insuficientes y cortes recurrentes son solo algunos de los problemas derivados de un modelo que el PSOE considera ya agotado.
Corujo ha señalado que la gestión de Canal Gestión, bajo la supervisión de Coalición Canaria, ha sido un fracaso absoluto, que ha llevado a Lanzarote a depender de una empresa privada cuya principal preocupación ha sido el beneficio económico en lugar de la eficacia en el servicio. “La historia del agua en Lanzarote tiene el sello de Coalición Canaria de principio a fin”, ha dicho la secretaria general del PSOE, quien también ha subrayado que la situación actual es el resultado de un modelo que nunca funcionó como debía.
¿Es hora de un modelo público?
María Dolores Corujo ha defendido que Lanzarote necesita un cambio radical en la forma en que se gestiona el agua, proponiendo un modelo público y transparente que no dependa de las ganancias de una empresa privada. Según Corujo, el agua es un derecho básico y no debe ser tratada como un negocio, ya que, de lo contrario, seguiría estando al servicio de los intereses económicos de las empresas y no de los ciudadanos.
El PSOE ha insistido en que el agua debe gestionarse de manera pública, lo que garantizaría una mejor distribución y una reversión de las inversiones en la mejora de infraestructuras, lo que reduciría las pérdidas y mejoraría la calidad del servicio para los usuarios. En su opinión, un modelo de gestión pública transparente y eficaz es la única solución para resolver la crisis del agua en Lanzarote de manera definitiva.













