Cincuenta años de «corazón andaluz con ADN cordobés». Así ha definido la esencia del hospital Reina Sofía su actual director gerente, Francisco de Asís Triviño. El centro hospitalario ha celebrado este lunes su 50 cumpleaños en un acto conmemorativo que ha reunido a la plana mayor de la Junta de Andalucía, encabezada por su presidente, Juanma Moreno, y por el presidente del Parlamento y exconsejero de Salud, Jesús Aguirre, acompañados por consejeros, delegados y el alcalde de la ciudad, José María Bellido.
La gala, conducida por Mabel Mata, ha empezado recordando la vinculación del hospital con la cultura. Así, la guitarrista Teresa Jiménez ha puesto el primer toque musical a la cita antes de que el escritor Joaquín Pérez Azaústre haya compartido con el público su experiencia personal cuando su hijo vino al mundo en este hospital para concluir declamando dos poemas en torno a la paternidad. A partir de ahí, el acto se ha centrado en el reconocimiento a los profesionales que han dirigido el timón del centro hospitalario desde aquel 6 de abril de 1976 en el que inició su andadura.
Los ocho gerentes que han liderado estos 50 años de trayectoria, seis hombres y dos mujeres, han recogido un reconocimiento por su compromiso y aportación. El segundo de los directores gerentes, Gabriel Pérez Cobo, ha intervenido en nombre de todos ellos: Miguel Mingorance, el primero de todos, Gonzalo Cisneros, José Luis Díaz, José Manuel Aranda, Marina Álvarez, que ha recogido la distinción con muletas, Valle García y Francisco de Asís Triviño. Pérez Cobo ha destacado como claves para que el Reina Sofía se haya convertido en referente hospitalario el hecho de que fuera «el último gran hospital que se abrió en España en los años setenta» y que esta apertura coincidiera con la puesta en marcha de la facultad de Medicina en la Universidad de Córdoba. «También, que el equipo directivo sabía bien qué hacer y tuvo los arrestos para llevarlo adelante», aseveró convencido. Así, ha elegiado la decisión de los profesionales de que «el hospital fuera no solo referencia en trasplantes y conocimiento sino el hospital de los cordobeses», algo que ha conseguido y prueba de ello es que «en 1993 fue elegido hospital del año en España y ha recibido la medalla de oro de la ciudad».
Gracias en nombre de los andaluces
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, explicó que el motivo de su presencia en el acto era «dar las gracias al hospital en nombre de los andaluces a los que represento». Para Moreno, el centro constituye un «motor de desarrollo económico, formativo e investigador» que se ha construido «gracias al trabajo de todos los equipos que han pasado por el hospital en estas cinco décadas». El presidente se remontó a su nacimiento en 1976 para recordar sus inicios y cómo desde entonces ha conseguido posicionarse como referente en trasplantes, con más de 10.000 intervenciones realizadas en 50 años. Tras asegurar que nunca nadie le ha hablado de una mala experiencia en este centro, recordó el caso de «una niña que con solo ocho días recibió ·un trasplante de corazón minúsculo«, en un hospital que ha atendido a más de 400.000 pacientes. También valoró el papel de los médicos, enfermeros y demás trabajadores que «han acompañado a muchas personas en el final de sus días con sensibilidad y en su llegada al mundo», así como a multitud de enfermos «que en esas circunstancias necesitan cariño, afecto y pedagogía a la hora de informarles».
La visita de Juanma Moreno, en la que el presidente no quiso responder preguntas ni hacer declaraciones a los medios más allá de su intervención institucional, «por la convocatoria electoral», según informaron sus asesores, se produce días después de la detención de un hombre en Cabra, exconcejal del PSOE, tras increparle y amenazarle, un asunto sobre el que no habló. En esta ocasión, su paso por Córdoba se vio también ensombrecido momentáneamente por la petición de una mujer en los pasillos del hospital, que reclamó al presidente que actúe contra el decreto que expulsa del sistema de educación especial a los jóvenes con discapacidad a partir de los 20 años.
Esfuerzo e implicación del hospital
El alcalde de Córdoba coincidió también en destacar el esfuerzo y la implicación del hospital y de sus profesionales en momentos decisivos como el accidente ferroviario de Adamuz o la pandemia, aludiendo a pacientes concretos como Marta, la niña de diez años herida en Adamuz, «que recibió el alta hace un mes tras 99 días de hospitalización», o a los desvelos de los trabajadores del hospital «durante la época del covid para enfrentarse a algo desconocido a lo que hubo que ir adaptándose sacando lo mejor de cada uno». Bellido ha asegurado que «el hospital no solo es marca de ciudad sino orgullo para la ciudad» y ha insistido en que «este 50 cumpleaños no solo celebra el aniversario de un edificio y un equipo sino las miles de historias de esperanza, fortaleza y vocación que se han escrito en estas paredes».
El director gerente tomó el relevo en el atril para agradecer de corazón el trabajo de «todos los que nos sentimos Reina Sofía». Para él, existe un sentimiento cordobés que conjuga profesión y vocación y que ha hecho especial a esta ciudad sanitaria, que describió usando palabras como «aprendizaje, tradición y vanguardia». En su opinión, el hospital ha recogido el guante de los grandes médicos de la historia de Córdoba como Averroes y Maimónides, aportando «valores, visión estratégica y vocación» y «transformando las dificultades en oportunidades», como ocurrió «tras el incendio de 1996 que sirvió para impulsar el plan de remodelación del hospital». De los 15 residentes que empezaron en 1976, Reina Sofía recibe ahora unos 500 cada año, una cantera que según Triviño, que recordó que el hospital es «la mayor empresa de la provincia», sirve para «alimentar la sanidad pública andaluza».
Además de las intervenciones institucionales, el público asistente, la mayoría trabajadores del hospital, tuvo ocasión de visionar dos vídeos, uno sobre la inauguración del centro realizado con imágenes de un empleado, Ricardo Moyano, recopiladas y cedidas para la ocasión por la Filmoteca de Andalucía, y un segundo vídeo con varios testimonios emocionados, entre ellos, los de tres hermanos sanitarios que trabajan en el hospital en distintas categorías, y que destacaron la vocación y la humanidad como claves para el desarrollo del hospital Reina Sofía, y de pacientes como el músico Tete Pineda, que ha podido superar un cáncer en fase avanzada gracias al hospital. Como dijo el gerente, el Reina Sofía es más que un hospital: «es la casa de todos los cordobeses».















