Donald Trump no puede equivocarse ni mentir, porque se consensuó insuflar ese don a los sucesivos ocupantes de la Casa Blanca. No es un imperio, es una hegemonía pactada, y el hegemón fabrica la verdad a su medida como haría cualquiera. De ahí que cuando se titula que «Trump destituye a Pam Bondi porque…», sobra el «porque». En vísperas del desenlace del enésimo ultimátum a Irán, volvió a ejercer su prerrogativa de contradecirse a cada paso durante una misma perorata. Sin embargo, hay algo que no funciona según lo esperado, ni en la guerra de Irán ni en el presidente estadounidense. Al maestro del suspense se le están agotando las pilas, y necesita una renovación urgente de su repertorio desgastado. Ha explotado hasta la saciedad que «Biden fue un presidente estúpido», que la OTAN «es un tigre de papel» o que Corina Machado le regaló el Nobel que no merecía ninguno de los dos.
Y sin embargo, Trump se confiesa al mismo tiempo con la crudeza de un Rouseau o de un San Agustín. Ahí va su «soy antes que nada un hombre de negocios», evidencia impensable en otro financiero elevado a estadista, o la presunción de un acuerdo de paz «que sea aceptable para mí». De lo contrario, «a medianoche serán destruidos cada puente y cada central eléctrica» de un país que desconoce absolutamente.
Trump ha transformado el rescate de un piloto que costó decenas de millones de dólares en la acción más relevante de una guerra entre naciones gigantes, y solo porque la operación «capturó la atención del mundo entero». En efecto, la única pregunta coherente frente a un discurso de Trump es «¿lo estoy mirando?», mientras improvisa en directo gags como «voy a aprender español, soy muy bueno con los idiomas».
Necesita a un público que pronto empezará a darle la espalda, por eso se somete con pasión a ruedas de prensa interminables que no soportaría ningún jefe de Estado, a razón de una diaria desde el estallido de la guerra. Y donde se le pregunta, como en la última, «¿qué piensa de quienes dicen que es usted quien necesita que le examinen la cabeza»?













