El exportavoz de Esquerra Republicana de Catalunya en el Congreso, Joan Tardà, percute en el debate estratégico dentro del independentismo al apostar por una alianza de izquierdas que vaya más allá de los límites tradicionales del partido. En una entrevista reciente, Tardà ha defendido la necesidad de construir un frente político amplio que agrupe a todas las fuerzas progresistas situadas a la izquierda del PSC, en una línea que recuerda a la estrategia impulsada por Gabriel Rufián.
El exdiputado, en una entrevista concedida a Vilaweb, insiste en la vía Rufián como respuesta a la creciente desafección política entre sectores progresistas, subrayando que la ciudadanía espera nuevas fórmulas de cooperación. A su juicio, este frente permitiría recuperar la confianza de votantes desencantados y ofrecer una alternativa sólida en futuras citas electorales. La idea, sin embargo, no ha sido bien recibida por todos dentro del partido, evidenciando las tensiones internas sobre el rumbo que debe tomar ERC.
Uno de los puntos más controvertidos ha sido su respuesta a las declaraciones del presidente de ERC, Oriol Junqueras, quien rechazó la idea de un frente amplio recordando su paso por prisión. Tardà ha considerado que esa respuesta “no fue demasiado acertada” y ha introducido un matiz significativo: “Ada Colau también es Cataluña”, en referencia a la exalcaldesa de Barcelona, Ada Colau. Con esta afirmación, ha querido subrayar la necesidad de integrar sensibilidades diversas dentro del espacio progresista catalán.
El mensaje de Tardà supone, en la práctica, un toque de atención a la dirección del partido y una llamada a superar ciertos vetos políticos. Aunque ha reconocido que la postura de Junqueras es legítima, ha insistido en que algunos sectores de ERC trabajan para convencerle de que esta estrategia podría ser clave para alcanzar la presidencia de la Generalitat. Esta discrepancia refleja un debate de fondo sobre si ERC debe priorizar la pureza ideológica o apostar por una mayor transversalidad.
En paralelo, Tardà ha abordado la relación con el Partit dels Socialistes de Catalunya, apostando por una combinación de “confrontación y colaboración”. Esta fórmula, según ha explicado, permitiría a ERC mantener su perfil político sin renunciar a acuerdos puntuales que beneficien a la ciudadanía. No obstante, ha dejado claro que esta colaboración debe estar condicionada al cumplimiento de compromisos por parte de los socialistas.
Frente de izquierdas
El ex portavoz de ERC ya se había mostrado partidario a finales de marzo de impulsar un frente amplio de izquierdas en Cataluña que integrara a todas las fuerzas situadas a la izquierda del PSC, con la idea de que este modelo pudiera servir de “espejo” para articular una alianza similar en el conjunto de España. En aquella entrevista, defendió que esta fórmula habría permitido intentar revertir un escenario “muy delicado” marcado por la creciente desafección del electorado progresista.
En ese contexto, el exdirigente republicano advirtió de que la falta de unidad entre las fuerzas progresistas había debilitado su capacidad de respuesta en un momento en el que, según señaló, muchas conquistas sociales estaban amenazadas. Consideró que solo actuando de forma coordinada podrían recuperar la confianza de una ciudadanía que ya no esperaba acuerdos amplios entre partidos de izquierdas.
Respecto a la propuesta planteada por Gabriel Rufián, Tardà matizó que no le correspondía concretar esa estrategia, al tratarse de una cuestión que debía decidir cada partido. No obstante, dejó claro que ERC tenía un ámbito político propio centrado en los territorios catalanes, lo que dificultaba su integración en un frente estatal.
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