El Horneo Alicante, más impreciso de lo acostumbrado estas últimas semanas, acusó la tensión de librar un pulso con un rival directo en la lucha por la permanencia que podría haberle dejado casi certificada su estancia en la Asobal la temporada que viene. Los de Roi Sánchez vivieron un encuentro de nervios, intensidad y muchos errores en ambos lados de la pista, con 19 pérdidas para los locales y 15 para los visitantes.
Horneo Alicante empezó mandando, intenso en defensa y encontrando soluciones ofensivas en su primera línea, con Borja Méndez y Javier Borragán haciendo daño a la defensa gallega. Pero el Frigoríficos no tardó en subir su nivel de intensidad. A eso se unió que el guardameta Ivan Panjan, infranqueable toda la noche, empezó a tocar balones y a poner la base de una gran actuación en la portería gallega.
Y desde esa mejoría defensiva, los de Cangas voltearon el marcador con un parcial 4-1 en ocho minutos. Alicante estaba atascado, pero dos pérdidas de Martín Gayo dieron aire al equipo de Roi Sánchez, hasta que el Frigoríficos, apoyándose en la efectividad de sus extremos Nicolò D’Antino y Arnau Fernández, pegó el primer arreón.
El entrenador del conjunto alicantino paró entonces el encuentro (11-8, min.22). Eduardo Escobedo, con un espectacular lanzamiento de cadera bajo amenaza de pasivo, rompió la sequía visitante, pero el Frigoríficos, con un gran trabajo defensivo y las siete paradas de Panjan, alcanzó el intermedio con una renta de tres goles (14-11) que no fueron cuatro porque David Faílde sacó un penalti a Nicolò D’Antino con el tiempo cumplido.
El portero gallego del Alicante, al que llegó en el mercado invernal cedido desde el Bidasoa, siguió enchufado en el inicio de la segunda parte. Cinco paradas suyas -incluidos tres penaltis- permitieron a su equipo igualar el marcador (17-17, min-39), pero una exclusión a Oliver frenó a los Roi Sánchez, que pidió tiempo muerto tras un parcial 3-0 de los gallegos.
El Frigoríficos continuó jugando con esa renta de tres goles hasta que una exclusión de Pablo Castro y las continuas pérdidas de Martín Gayo y Manu Pérez lo destrozaron. Domínguez pidió dos tiempos muertos en apenas un par de minutos porque Alicante, muchos minutos después, volvía a estar por delante (22-23, min.49).
En esos momentos de zozobra local, O Gatañal apretó. El Frigoríficos recuperó su mejor nivel defensivo y Panjan brilló. Sacó un lanzamiento a Iván Montoya en seis metros que dio vida a su equipo, al que Gallardo y, sobre todo, Gayo desatascaron en ataque. Roi Sánchez paró el partido (26-24, min.58), pero su equipo ya no consiguió volver. El fin de semana que viene el equipo recibirá en el Pitiu Rochel a Fraikin Granollers. Será el sábado 11 de abril, a las 17:00 horas.
Suscríbete para seguir leyendo














