Es indudable que si estuviéramos a las puertas de una final de Champions. Si se jugara mañana. Todos más o menos sabríamos qué once sacaría Hansi Flick. Quizás nos bailaría alguna pieza. Quién haría de Raphinha. O quién de mediapunta entre Fermín y Olmo, aunque el de El Campillo parece estar ahora mismo ligeramente por delante en la lista del técnico alemán. En lo que (seguramente) no dudaríamos es en qué pareja de centrales elegiría. Por reiteración, vaya.
El de Heidelberg parece haber encontrado en el tándem Cubarsí-Gerard Martín a una pareja sólida y que le convence. Si nos atendemos a lo que está poniendo en práctica los últimos dos meses, es sin lugar a dudas la ‘sociedad’ por la que más está apostando. Y los números, por ahora, son intachables: ambos acumulan 18 encuentros formando binomio como centrales con un balance más que notorio: 17 victorias y un empate. El Barça nunca pierde con ellos en el eje de la zaga. Hablamos de un 94% de triunfos.
La ‘resurreción’ de Gerard
No fue una noche fácil en el Metropolitano para ninguno de los dos. Sobre todo para un Gerard que vivió su particular ‘resurección’ de Semana Santa. En un par de minutos pasó de estar expulsado por roja directa a seguir vivo en el encuentro. El colegiado, Mateo Busquets, decidió que no debía seguir en el verde tras una entrada con los tacos sobre Almada. Pero el VAR rectificó la decisión. Lo más curioso de todo es que el futbolista, convencido de su inocencia, nunca abandonó el rectángulo de juego. Y su fe acabó por encontrar premio.
Cubarsí y Gerard Martín, en una imagen este curso / EFE
Más allá de esta acción, la pareja se las vio y deseó para frenar a los Griezmann, Alex Baena, Giuliano y ya en la segunda mitad al ‘gigantón’ Sorloth. El Metropolitano aprieta una barbaridad y empuja con todo a los suyos, pero la pareja Cuba-Geri (como se llaman entre ellos de forma afectuosa) no se dejó amilanar en ningún momento.
Su historia
Ya contamos recientemente un poco la historia entre ambos. No se conocían antes de coincidir en el Barça Atlètic el verano de 2023. Gerard, de la generación de 2002, no se había cruzado con Pau, de 2007. Hasta que el Barça lo fichó del Cornellà, donde, por cierto, ya actuaba con frecuencia de central (en defensa de tres). Aquel verano a las órdenes de Rafa Márquez se conocieron y ya hicieron buenas migas. Ambos tienen un carácter tranquilo y afable, aunque dentro del campo son ultracompetitivos. Eso sí, agresividad la justa y siempre nobles con los rivales. La comunicación entre ellos, por cierto, es en catalán. También en el campo compitiendo. Es su primera lengua en casa, como la de Eric o Joan Garcia.

MADRID, 04/04/2026.- El defensa del FC Barcelona, Pau Cubarsí (i), disputa el balón ante el delantero francés del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann, durante el partido de la jornada 30 de LaLiga EA Sports que Atlético de Madrid y FC Barcelona disputan este sábado, en el Estadio Riyadh Air Metropolitano de la capital española. EFE/ Mariscal / Mariscal / EFE
Ahora mismo nadie duda de que si Flick tuviera que elegir a pareja de centrales para ir a la guerra, para jugarse las habichuelas de lo que queda de curso, sería esa. Con un chico de 19 años recién cumplidos y un lateral reconvertido y que hace menos de dos años estaba jugando en Primera RFEF. Pero menuda ‘mutación’, de las más bestias de los últimos años en el Barça seguro.
Circunstancias
Durante algunos tramos del curso Hansi pareció apostar por Cubarsí-Eric, pero el de Martorell ha ido rodando por el centro del campo y el lateral y actualmente no tiene visos de que vuelva a asentarse como titular en el central. En Gerard ha encontrado Flick a un perfil más competitivo en los duelos aéreos, zurdo puro que le está dando alas en la salida por ese costado y contundente en el uno contra uno. Araujo, titular los dos últimos partidos de lateral, también ha tenido una temporada de contratiempos, sobre todo los dos meses que estuvo fuera por salud mental.












