La violencia ha hecho acto de presencia en la East Mallorca Cup, el torneo de fútbol base que se celebra en la comarca del Llevant y que en esta edición de 2026 reúne a 2.500 jugadores procedentes de 18 países, pertenecientes a clubes de las categorías alevín, infantil y cadete.
Los incidentes se produjeron en el partido de categoría sub-15 (cadete) que enfrentaba al equipo mallorquín de la Penya Arrabal y al Sporting de Portugal. Los hechos ocurrieron cuando el encuentro se encaminaba hacia su final, en el último minuto (con 2-1 para los mallorquines) tras un duelo tenso en el que, según han informado aficionados presentes en el campo, el árbitro no supo frenar a tiempo la intensidad con la que se empleaban algunos protagonistas ni los ánimos del cuerpo técnico luso.
En la trifulca intervinieron jugadores de ambos equipos y la organización pasó a analizar lo ocurrido este mismo viernes al mediodía. Se revisaron las imágenes —los partidos pueden verse a través de la plataforma EivoTV— y se solicitaron a ambos clubes explicaciones sobre lo sucedido.
Los equipos siguen en el torneo
Tras estudiar lo ocurrido, y al considerar que muchos de los futbolistas y técnicos intervinieron con el objetivo de calmar los ánimos y evitar que el incidente fuera a más, la organización ha decidido que ambos equipos sigan compitiendo en el torneo. Sin embargo, sí ha sancionado a varios de los protagonistas.
Han sido expulsados del torneo seis futbolistas, tres de la Penya Arrabal y otros tres del Sporting de Portugal, al entender la organización que su actuación fue decisiva para que la situación subiera de tono y se provocara el enfrentamiento.
Este torneo internacional, que este año tiene como padrino a Jagoba Arrasate, exentrenador del Real Mallorca, se disputa en los campos de Cala Millor, Son Servera, Porto Cristo, Capdepera, Sant Llorenç y Artà.
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