En el último año hemos asistido al divorcio musical de Andy y Lucas. Tras muchas informaciones sobre discusiones e incluso peleas en los camerinos, ambos confirmaron sus problemas y diferencias cuando ya habían dado por finalizada su relación. Sin embargo, el más perjudicado a nivel mediático fue Lucas por el retrato que hizo Andy.
Según su versión y los episodios que relata, Lucas parece no haberse comportado del todo bien. Tras varias entrevistas hablando de los problemas que surgían en el dúo y confirmando incluso agresiones, Andy lanzó también una canción en la que parecían haber indirectas hacia su excompañero.
Llevaban años siendo solo pareja musical y con una tensión muy complicada de gestionar de puertas para dentro. Una vez rebajada la polémica y tras haber hablado previamente, Andy ha vuelto a pronunciarse, esta vez desde la calma, con Ana Milán en ‘Ex. La vida después de’.
La tensión no ha desaparecido y Andy sigue en el mismo punto: no quiere saber absolutamente nada de Lucas y asegura que dejaría la música antes de volver a coincidir con él en un escenario. En el caso de que volviera a contactar con él, afirma que «le colgaría y le volvería a bloquear». Además, no considera que sea una persona con la que se pueda tener una conversación: «Sentarte con él era pegarte a piñas. Hablar no habla, se levanta, te grita y te insulta. Es imposible mantener un diálogo normal con esa persona».

El hartazgo no es solo de Andy, sino también de su entorno, tal y como explicó a Ana Milán, que siempre le había recomendado poner fin a la relación o frenar ciertas actitudes: «No compartimos amigos y no creo que se pudiera. Cádiz es muy chico y, por mi parte, yo he pedido que, por favor, no, pero si se mete por algún sitio de Cádiz, se puede llevar un susto«. Sin embargo, tiene claro que no lo protegería.













