Dicen que la religión es algo que cada vez interesa menos a los jóvenes. Sin embargo, la cofradía de San Juan Evangelista, conocida popularmente como los «sanjuaninos«, lucha fervientemente contra esa creencia. «Somos una cofradía formada y construida por gente joven, y eso hace que tengamos una visión diferente a la que puedan tener otras», apunta David Martín, el hermano mayor más joven de la ciudad. A sus 27 años lidera una de las entidades más carismáticas de la Semana Santa de Avilés. Su procesión, portando a San Juan a hombros mientras los cofrades ‘bailan’ al ritmo de las horquillas que golpean el suelo, se ha hecho viral en redes sociales por su espectacularidad. Además, fieles a la tradición, mantienen dos consignas claras: no se pueden superar los 33 años —edad de Jesucristo a su muerte— ni pueden estar casados.
«Cada vez crecemos más, este año tenemos alrededor de treinta cofrades nuevos. Además, ha venido más gente pequeña. No nos podemos quejar», analiza Martín, que destaca que la cofradía cuenta con unos 450 cofrades, de los cuales alrededor de doscientos cincuenta recorren las calles de Avilés ataviados con verdugo blanco, como símbolo de la pureza de San Juan; túnica azul por la unión a la Virgen María; y capa roja, por la sangre de la pasión de Cristo. Una de las claves que, para el hermano mayor, explica el crecimiento pasa por «las actividades que planteamos a lo largo del año y los valores que tenemos, que hacen que consigamos formar un gran equipo».
Martín pone en valor, además, el ecosistema que se crea dentro de la cofradía y su importancia a la hora de arropar a todos los miembros. «El pregonero de la Semana Santa (Manuel Ángel Hidalgo) habló de la soledad no deseada, que es algo que los jóvenes sufren en la actualidad. Mucha gente se acerca a las cofradías para sentirse parte de un grupo», detalla el avilesino, que apunta también la importancia de «mantener y afianzar los valores cristianos de la Iglesia«.
Martín tiene 27 años y, a pesar de su juventud, es el veterano de las juntas directivas. Guillermo González, vicehermano, tiene 24; y José González, tesorero, 26. «Es una responsabilidad muy grande. Quizás desde fuera no se aprecia, pero hay mucho trabajo detrás. Unos trabajamos, otros estudian… Es difícil de compaginar, el sacrificio es grande, pero vale completamente la pena», asegura el hermano mayor. Su momento llegará este miércoles, cuando todos los ojos estarán pendientes de una de las cofradías más carismáticas de la Semana Santa de Avilés haciendo entrada en la plaza de España para la procesión del Encuentro.
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