Hasta ahora no acabábamos de tener claro para qué servía un pleno en Elche, con tediosas sesiones interminables más enfocadas a reels para los incondicionales de uno y otro bando que a cuestiones de calado que vayan a cambiar la vida de los ilicitanos e ilicitanas. Y lo peor es que nuestros gestores tampoco parece que sean capaces de abordar con seriedad y profundidad temas meramente políticos y que afectan a los derechos y libertades que tenemos todos y todas. La prueba fue la sesión del lunes, donde si se volviera a plantear la pregunta de para qué sirve un pleno se podría responder que para poco, porque da la sensación de que son un paripé. Ya está.
El alcalde, Pablo Ruz, en primer término, con la portavoz de Vox, Aurora Rodil, en el pleno de este lunes. / Áxel Álvarez
Las dos caras
Hasta el extremo de que el PP sigue empeñado en hacer carantoñas a sus socios de Vox, no vaya a ser que se cabreen a un año de las elecciones municipales y lo que podría ser una campaña de guante blanco se acabe empañando, aunque su jefe de filas local acabe desautorizado en Madrid. Parecen ser en ocasiones un rehén de la formación de Santiago Abascal. Mientras, el PSOE local, otrora un partido fuerte y con historia en Elche, tiene que esperar a que los socialistas de fuera vengan a decirles lo que tienen que hacer, o eso es lo que parece.

La bancada de la izquierda, en el pleno de este lunes. / Áxel Álvarez
Cruzada
De otro modo, no se entiende que el alcalde, Pablo Ruz, aprovechara un tema tan serio como el del aborto para volver a convertirlo en una cruzada contra Pedro Sánchez. Cierto es que afirmó que, “a veces, algunos entienden que manifestar la postura sobre algo incurre en incumplimiento de la Constitución”, y sostuvo que su partido no era “monolítico”, aunque nadie de los suyos en su grupo municipal se salió del redil, pero habría estado bien conocer las argumentaciones en las que basa su oposición a la interrupción voluntaria del embarazo, más allá de que se define como “provida”, y que explicara el motivo real por el que acabó enfangándose ahora. De lo contrario, mejor haber guardado silencio, porque de nuevo pareció una cesión a Vox pisar este charco.

El pleno celebrado este lunes en el Ayuntamiento de Elche. / Áxel Álvarez
Televisión nacional
Así, además, se habría ahorrado que su partido lo acabara desautorizando en un programa de una televisión nacional como Espejo Público, donde, por cierto, también apareció el portavoz municipal socialista, Héctor Díez. Es ahí donde el vicesecretario general del PP, Jaime de los Santos, puso el foco en que el presidente de su partido, Alberto Núñez Feijóo, siempre han dejado claro que, “mientras que él sea presidente del Partido Popular, a ninguna mujer que quiera interrumpir libremente su embarazo se le van a poner trabas”. Unas palabras que, además, apoyó en el hecho de que hay una ley de aborto que cuenta con el respaldo del Tribunal Constitucional. “Es un tema que está absolutamente cerrado desde cualquier perspectiva”, señaló De los Santos. Sin embargo, la moción aprobada por Vox y por el PP pide, entre otras cosas, la derogación de la ley del aborto.
Del mutismo a la sesión extraordinaria
Ahora bien, si Ruz patinó al utilizar un tema tan doloroso incluso para las mujeres que acaban optando por abortar para contentar a los voxistas y encima acabó desautorizado, peor es que ahora los socialistas estén convirtiendo la polémica en un auténtico circo. El lunes eligieron la callada por respuesta. Podían haber hecho uno de esos reels a los que se están empezando a acostumbrar o haber hecho declaraciones a los medios de comunicación que sí pusieron el foco en la moción aprobada por PP y Vox, pero el mutismo fue absoluto. Necesitaron casi 24 horas para reaccionar y hacer un comunicado, y prácticamente hasta la delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, secretaria de Igualdad del PSOE, se pronunció antes que el portavoz municipal socialista, que seguía el pleno en vivo y en directo el lunes. Pedir ahora una sesión extraordinaria para abordar la cuestión suena, cuando menos, a tomadura de pelo. ¿Ahora convocamos para decir algo que posiblemente se podría y se debería haber dicho el lunes? ¿No tenían claro el argumentario porque fue una moción de urgencia de Vox que les pilló fuera de juego? Se supone que el PSOE, si tradicionalmente ha enarbolado una bandera, esa ha sido la del feminismo. Igual, ya que no dijeron nada el lunes, quizás mejor es que hubieran seguido callados. De hecho, sólo intervino por la oposición la portavoz de Compromís, Esther Díez.
¿Más útiles?
Ojalá la reflexión esa que pedía Pablo Ruz al término del pleno del lunes también sirva para que unos y otros dejen de lado el oportunismo político, el servilismo y los circos. “Está en manos de todos ser más útiles, entender más a la gente que está ahí afuera y ahora que llega Semana Santa que nos demos cuenta todos de que tenemos que hacer una pequeña reflexión, aprovechando el tiempo de penitencia y de encuentro con el Señor”, terció el alcalde. “Elche es una palabra muy seria”, dijo, por su parte, hace años el ilustre Sixto Marco en una frase que ha pasado a la historia local. Por eso mismo, nos merecemos debates con un poco más de altura, partidos más serios y un gobierno y una oposición fuerte. De lo contrario, verá mucha gente los plenos municipales, sí, pero a costa de tirar el nombre de Elche por el suelo. Y lo peor es que el PP y el PSOE acabarán siendo cómplices… Puede que incluso responsables.
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