Tiger Woods llevaba dos pastillas de hidrocodona, un analgésico opioide, tenía los «ojos vidriosos» y caminaba de forma «letárgica» durante su arresto tras un accidente de tráfico en Florida, reveló este martes la Oficina del Algualcil del Condado de Martin.
El parte del arresto, difundido ahora a los medios, muestra que Woods estaba «sudando fuertemente» pese a estar en un vehículo, un Ford F-150 blanco, con aire acondicionado, además de hablar de forma «inusual» con los oficiales y presentar las pupilas dilatadas.
Aunque el deportista dio negativo en consumo de alcohol, se negó a una prueba de orina para detectar otras sustancias y los policías encontraron dos píldoras de hidrocodona en el bolsillo izquierdo de su pantalón.
Este medicamento es un analgésico aprobado por la Administración de Alimentos y Drogas (FDA) para tratar dolor crónico severo, pero también es un opioide «documentado en reportes nacionales de laboratorios criminales» usado para «uso y abuso ilícito», según la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA). El golfista, añadió el informe, se tambaleaba al caminar y confesó que toma medicamentos que requieren prescripción médica.
«Con base en mis observaciones de Woods, cómo realizaba sus ejercicios (para la prueba de alcohol) y, con base en mi entrenamiento, conocimiento y experiencia, creí que sus capacidades normales eran disfuncionales, y no era capaz de operar con seguridad un vehículo», escribió la oficial Tatania Levenar.
Tiger Woods es conducido a la prisión de Florida tras su último arresto. / JOE RAEDLE / Getty Images via AFP
En contraste, el deportista de 50 años dijo a las autoridades que él estaba viendo su teléfono móvil y cambiando la emisora de radio, lo que provocó el accidente en la localidad de Isla de Júpiter, en Florida.
El ganador de 15 ‘majors’ conducía un todoterreno a gran velocidad sobre las 14.00 hora local del viernes pasado cuando intentó adelantar a una camioneta de limpieza que remolcaba un tráiler pequeño y, ante el volantazo para esquivarlo, volcó lateralmente y se vio obligado a salir por una de las ventanillas.
La policía detuvo al golfista, quien quedó en libertad esa madrugada después de pasar varias horas en prisión tras el accidente de tráfico.















