Ser y residir en el pueblo se lleva grabado en el corazón y los más jóvenes lo ilustran como tal en sus pancartas reivindicativas en este 31 de marzo que aspira a ser declarado Día europeo de lucha contra la despoblación. Un mensaje que lucen con orgullo pueblos de la provincia de Zamora como Mellanes con motivo del séptimo aniversario de una España Vaciada que se autoproclama “tierra de oportunidades y escenario de futuro” pese al freno del abandono institucional.
Reconoce Chema Mezquita, presidente de Coordinadora Rural Zamora, su deseo de que “Zamora fuese una provincia más peleona” integrando la lucha y reivindicaciones de los pueblos al margen de sí les resulta más o menos próxima la lucha geográficamente hablando. Con todo, considera que esta tierra está cumpliendo con su pequeña labor reivindicativa al reclamar un cambio en el modelo de desarrollo en favor del territorio y de sus gentes.
“Lo importante es seguir y que no decaiga”, aclara. Hay localidades que son ejemplo desde hace años de ese compromiso con la defensa del medio rural, de su forma de vida, de sus costumbres, de su riqueza social, económica y cultural. También de la necesidad de preservarlo frente a los “proyectos especulativos” que convierten a los pueblos en “tierra de sacrificio en aras del interés financiero”.
Monumenta es uno de los ejemplos claros. Sinónimo de la voz siempre dispuesta de Pruden Garrote en la lucha por una sanidad pública digna en los pueblos como en la lucha por mejorar los servicios de esta pedanía perteneciente a Luelmo de Sayago. Tenía claro que iba a dar lectura íntegra al manifiesto, aunque ello conllevara leer “solo para las golondrinas, los tordos y los pardales”. La sorpresa llegó cuando a las puertas del consultorio (cuyo contador continúa actualizando día sí y día también “le pese a quien le pese”, remarca), se daban cita ocho personas.
Concentración por el séptimo aniversario de la revuelta de la España Vaciada en Monumenta. / Chema Mezquita
Como también lo son Porto de Sanabria, Vega de Villalobos o Barcial del Barco, recuerda Mezquita. A estas voces se han ido sumando las de San Juan del Rebollar, San Vitero y Sejas de Aliste, entre otros: “Normalmente suelen ser los que tienen más tradición de movimientos asociativos reivindicativos”, reconoce.
En Mellanes de Aliste las diferentes generaciones hacían fuerza a las puertas de la iglesia, mientras en Porto lo hacían al ritmo de la música del folión As Tablillas, integrado por miembros de Valdín (A Veiga, Orense) y la localidad sanabresa. También al tañir de las campanas, lenguaje sonoro por excelencia de los territorios más despoblados.
En su voz suena la fuerza de la reivindicación. Primero, para ser considerados espacios de oportunidades y aprendizaje, de impulso de oficios y profesiones en riesgo de extinción, de alternativa a la falta de vivienda, de iniciativas de economía social y de espacios de cuidados de las personas. También de ejemplo de buenas prácticas -con la gestión pública de los montes, el aprovechamiento comunitario y los proyectos en auge de sostenibilidad energética- y de territorio de memoria y cuidados.

Concentración por el séptimo aniversario de la revuelta de la España Vaciada en Vega de Villalobos. / Cedida
Llamada a las administraciones europeas, nacionales y autonómicas
Unos espacios que, lamentan, se ven “agredidos” por la amenaza de la despoblación, la falta de servicios, las dificultades en la movilidad y la llegada de macroproyectos energéticos “en beneficio de grandes empresas y fondos de inversión ajenos” y que “no se justifican por las necesidades reales de la sociedad”.
El manifiesto denuncia finalmente también la amenaza que supone la nueva minería extractivista, la mala gestión de recursos forestales y el abandono de los montes o la presión de las políticas agrarias y de los mercados internacionales. O la “avalancha” de proyectos de biogás y biometano que se venden “bajo la apariencia de producción de energía verde” y que “generan daños irreparables al entorno natural y a las poblaciones afectadas, cuya opinión se menosprecia”.
Por todo ello, instan a las instituciones europeas, al Gobierno de España y las comunidades autónomas a adoptar «medidas urgentes» encaminadas a lograr «un equilibrio territorial más justo y a promover iniciativas que establezcan nuevas alianzas entre el medio urbano y el medio rural, de igual a igual, desde el respeto y la cooperación».
El documento finaliza reivindicando «que nadie decida por nosotros sin nosotros. Que nadie dé por vacíos nuestros pueblos mientras sigan latiendo. Es tiempo de unidad, de compromiso y de lucha».

Concentración por el séptimo aniversario de la revuelta de la España Vaciada en Barcial del Barco. / Cedida
Suscríbete para seguir leyendo













