El Córdoba CF volvió a ofrecer un concierto de incapacidad, desconexión de la realidad, derrumbe anímico y falta de competitividad, esta vez en Riazor, en donde cayó ante el Deportivo de La Coruña (2-0) de manera justa en un partido que engrosa una racha de un punto sumado de los últimos 24 disputados, con siete derrotas en las últimas ocho jornadas. Terrorífico. Lo peor no es lo pasado, sino lo que se le viene al conjunto de Iván Ania, que tiene ante sí el compromiso de cerrar la actual temporada y que obliga, visto lo visto, a pensar muy detenidamente en el proyecto de la próxima campaña, ya que después de esta jornada 33, los blanquiverdes pueden terminar más cerca del descenso que de puestos de ‘play off’. La crisis iniciada hace casi dos meses parece no tener fin y en La Coruña, ante el Dépor, el Córdoba CF confirmó que parece estar lejos de ponerle final.
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No fue la mejor previa del Córdoba CF de los últimos años, no. El grupo comandado por Iván Ania llegaba a Riazor con más dudas que puntos y con el miedo asomándose por la ventana del vestuario. Muchas bajas, hasta siete si se tiene en cuenta que Percan ni apareció por la lista, camiseta dedicada a Adilson Mendes y la certeza –esta sí- de que mucho había que cambiar para que los resultados positivos llegaran. Quizá por ello, el asturiano decidió darle la titularidad a Alberto del Moral después de dos meses sin competición e hizo regresar a Mikel Goti para que se hiciera la foto de inicio con sus otros 10 compañeros. El Deportivo, por su parte, con problemas para sacar adelante sus partidos en Riazor –hasta cuatro derrotas esta temporada-, confiaba en su mejoría en las últimas semanas para superar a un Córdoba CF que, no hace mucho, aspiraba a pelear con él por uno de los puestos de privilegio en LaLiga Hypermotion. Vivir para ver. Antonio Hidalgo movió el once deportivista, aunque daba igual a los blanquiverdes: el Dépor, esté quien esté, tiene suficientes mimbres como para decidir, individualmente, un partido.
Carracedo conduce el balón ante la oposición de Quagliatta, este martes, en Riazor. / Lof
La conclusión más clara que podría tomar el Córdoba CF de su primer tiempo en Riazor es que dista mucho de ser un equipo competitivo. Hay un concepto anímico, indudablemente. No es normal el derrumbe del equipo rojo ayer tras el segundo tanto del Deportivo de La Coruña. No ya extraño en comparación con el Córdoba CF de algunos pasajes de la pasada campaña o de varias jornadas en la actual. Extraño si se mira cualquier equipo de la categoría. Sería injusto señalar una bajada de brazos. No llega a eso. Pero sí a una desconexión que parece tener más que ver con lo anímico o psicológico que con lo físico.
Hay otro concepto, que tiene que ver con las soluciones que debería haber desde la banda. La insistencia en determinados conceptos no deja de ser incomprensible, pero aún lo es más la falta de adaptación a lo que hay. ¿Se juega a lo que uno quiere o se juega a lo que uno puede teniendo en cuenta los mimbres de los que dispone? Empecinarse en algo cuando no hay material para construir lo que uno pretende no deja de ser, como mínimo, una irresponsabilidad. Y, a fin de cuentas, la competitividad nace también del instinto de supervivencia. Y, por lo que se ve, este Córdoba CF no lo tiene ni en el campo ni en la banda, por lo que obliga a tomar nota de cara al proyecto futuro.
El caso es que el Córdoba CF duró en Riazor 20 minutos, como en otros partidos anteriores. Hasta el minuto 19, parecía un choque relativamente igualado el que los blanquiverdes planteaban al Deportivo. Cierto que los gallegos llegaron con más o menos peligro en los minutos 2 (Quagliatta) y 9 (Stoichkov), pero el equipo de Ania respondió con alguna llegada, como un centro de Goti (min. 7) y un disparo de Alves (min. 12). Pero todo quedó, de nuevo, en un espejismo. Una vez más el balón parado defensivo (¿cuántas veces ya? Y eso nada tiene que ver con lo anímico) castigó a los cordobesistas con una falta lateral de Altimira que fue rematada por Noubi, completamente libre.
¿Y aquella rebeldía?
Aquella rebeldía del Córdoba CF de antaño duró un minuto. Un centro de Carracedo, con cabezazo de Alves (min. 21) fue lo más significativo, ofensivamente hablando, de los blanquiverdes en Riazor durante el primer acto. A partir de ahí, el Dépor jugó a intentar cazar al Córdoba CF a la contra, como en los minutos 24, 25 y, finalmente, el 30. Una rápida transición deportivista terminaba en el pie de Altimira, que de nuevo centraba al área para que Quagliatta, incorporándose desde atrás y con su marca contemplando obnubilado la playa de Riazor, aprovechara para anotar el segundo tanto local.

Alberto del Moral despeja un balón en presencia de Patiño. / Lof
Y se acabó. Los 15 minutos restantes sirvieron para confirmar la desaparición completa del Córdoba CF y del juego a placer del Deportivo. Mucho debían cambiar las tornas, muchísimo, en la segunda parte, no ya solo para aspirar a que el Córdoba CF sumara algún punto, sino al menos para tener esperanza, en cuanto a juego, de cara al futuro.
Kevin Medina (26 minutos de competición en el 2026), Ignasi Vilarrasa (47 minutos de Liga en lo que se lleva de año) y Sergi Guardiola (120 minutos de competición en las últimas ocho jornadas) fueron las posibles soluciones que planteó Iván Ania tras el descanso para intentar arreglar el entuerto. Al menos, para maquillarlo y dejar un mínimo de esperanza en cuanto a imagen de cara a Cádiz.
El Córdoba CF sufría durante el primer cuarto de la segunda parte los contragolpes deportivistas. El más claro debió terminar en gol (min. 58), pero Mulattieri se quedo sin resuello al plantarse solo ante Íker Álvarez, lo que facilitó que el portero blanquivede se hiciera con el balón con facilidad. Necesitaba algo de balón y de criterio el Córdoba CF e Iván Ania introdujo a Theo Zidane y a Dallison por Del Moral y Goti. Pero Kevin Medina seguía siendo el mejor –el único- argumento ofensivo de los cordobesistas. Un disparo suyo, raso y cruzado (min. 61) fue lo más destacado de los visitantes en lo que se llevaba de segundo acto. Estaba el partido algo mejor para el Córdoba CF, pero a costa de sufrir los contragolpes locales. En todo caso, un pasito adelante sí se había dado con los cambios y, hay que recordarlo, por la ventaja que tenía el Dépor, que esperaba al Córdoba CF con su 2-0. Un error de los gallegos en el inicio de jugada (min. 64) no fue aprovechado por Sergi Guardiola, cuyo disparo desde la frontal fue desviado a córner a una mano por Ferllo. Minutos después, el error era cordobesista. Yeremay aprovechaba la falta de entendimiento entre los centrales de Ania para plantarse solo ante Iker Álvarez, pero su intento de vaselina ante el andorrano se quedó corto (73’). Siempre quedaba la esperanza de que, a pesar de que el partido estaba controlado por el Deportivo, ese engañoso 2-0 se convirtiera en 2-1 por un pequeño error y el duelo se animara, obligando a los gallegos a meter una marcha (o dos) más. Pero ese tanto visitante no llegaba. Quizá por ello, Isma Ruiz lanzó un tiro desde 30 metros (min. 75) para intentar transmitir que el Córdoba CF seguía ahí, merodeando, aunque fuera un espejismo. El Deportivo no quería pelea. Sólo pretendía llegar al final del duelo sin mucho esfuerzo.
Y lo consiguió. Exceptuando un par de ocasiones más para el Deportivo, en las que pudo convertir la victoria en goleada, y un balón al palo de Sergi Guardiola tras un rebote en un defensor deportivista en los minutos finales del encuentro, lo ocurrido en Riazor no dio más de sí. Sólo sirvió el duelo para constatar que la crisis del Córdoba CF no parece tener final y, lo que es peor, tampoco pinta que tenga arreglo si todos continúan empecinados en lo mismo. Hasta que alguien decida cambiar para intentar que cambie también el resultado habrá que seguir asistiendo a estos conciertos de incapacidad y de falta de competitividad del Córdoba CF.
FICHA TÉCNICA
2-Deportivo: Álvaro Ferllo, Dani Barcia, Noubi, Loureiro, Quagliatta, Riki, Patiño, Mario Soriano, Adrià Altimira, Stoichkov, Mulattieri y Stoichkov.
Entrenador: Antonio Hidalgo.
Cambios: Nsongo por Mulattieri (65’), Yeremay por Stoichkov (65’), Luismi Cruz por Soriano (72’), Jurado por Patiño (72’), Noé por Riki (86’).
0-Córdoba CF: Iker Álvarez, Carlos Albarrán, Álex Martín, Rubén Alves, Diego Bri, Isma Ruiz, Alberto del Moral, Jacobo González, Mikel Goti, Christian Carracedo y Adrián Fuentes.
Entrenador: Iván Ania.
Cambios: Vilarrasa por Diego Bri (46’), Kevin Medina por Jacobo (46’), Sergi Guardiola por Adri Fuentes (46’), Theo Zidane por Alberto del Moral (59’), Dalisson por Mikel Goti (59’).
Goles: 1-0 (19’) Noubi. 2-0 (30’) Quagliatta.
Árbitro: Morilla Turrión (Comité Navarro). Mostró amarillas a Jacobo (47’), Riki (83’).
VAR: Gálvez Rascón (Comité Madrileño).
Incidencias: Riazor. Jornada 33 de Liga en Segunda División. 25.632 espectadores, con presencia cordobesista.
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