La bebé de 5 meses que resultó herida de gravedad por la mordedura de un perro en una pedanía del municipio de Abanilla (Murcia), sigue hospitalizada, aunque su estado mejora: presenta «una buena evolución clínica«, indican fuentes del hospital de Alicante al que la pequeña fue trasladada el sábado, tras el ataque.
En cuanto al animal, de raza rottweiler, pertenece a un vecino de Cañada de la Leña (una zona rural que se halla en el límite de la Región con el municipio de Pinoso, ya en Alicante) y se encuentra en cuarentena, como manda el protocolo en estos casos. El dueño del can sería amigo de los padres de la menor, indican fuentes cercanas al caso.
Los hechos acontecieron el sábado, en una parcela privada de una zona rural que se halla en el límite del pueblo de la Comarca Oriental con el municipio de Pinoso, ya en Alicante. Cañada de la Leña es una pequeña población cuyo censo no alcanza los 200 habitantes.
La bebé se hallaba en un carricoche cuando el can, que estaba suelto, se abalanzó sobre ella y le mordió en la cabeza. Los adultos llamaron a Emergencias para requerir asistencia médica de inmediato.
Al lugar se movilizaron agentes del Instituto Armado, así como sanitarios en una ambulancia, para atender a la menor in situ y llevarla a una clínica. La pequeña fue trasladada primero al centro de salud de Pinoso, por una cuestión de cercanía, y, desde ahí, llevada en un helicóptero medicalizado hasta el hospital Doctor Balmis de Alicante.
El perro tiene las vacunas en regla
Del caso se hizo cargo la Guardia Civil, cuerpo que se interesó por averiguar si había un censo de perros potencialmente peligroso (PPP) en la zona. Tras las pesquisas, y una vez identificado y localizado el animal, confirmaron que el mismo tiene todas las vacunas en regla.
La investigación determinará qué grado de responsabilidad tiene el propietario del can. Fuentes policiales explicaron que, al hallarse el mismo en una finca privada, no tenía obligación, a priori, de llevarlo con bozal.
El perro ha de permanecer en cuarentena al menos durante los próximos 15 días, según marca la normativa. Los veterinarios que lo vean han de redactar un informe sobre su situación y se ha de corroborar que no ha transmitido enfermedad alguna a la recién nacida.
En cuanto al dueño del animal, aseguran las mismas fuentes, colaboró en todo momento con la investigación. Este hombre no ha sido detenido.













