Una cámara frigorífica en una nave ocultaba la entrada a otra donde se accedía al ‘narcótunel’: 19 metros de pozo hasta lo que podríamos llamar una mina. En la galería más profunda el hachís, 2.000 kilos a la semana calculan, subía y bajaba con poleas. Las vagonetas iban y venían por raíles entre Marruecos y España. Todavía no saben la extensión. Está inundado. El hachís esperaba en la galería intermedia, la ‘narcodespensa’, para ser cargado por camiones dentro de la nave. Pero el ‘narcotúnel’ estaba tapiado desde febrero del año pasado cuando fue localizado el gemelo en la nave de al lado. El mismo ‘narcoarquitecto’ y patrón de los túneles. ¿Cómo lo han descubierto? Porque los narcos asustados por el descubrimiento del gemelo cambiaron a los camiones y las lanchas. Pero los sucesivos golpes de la Policía les hizo platearse por teléfono esta frase: «Deberíamos reactivar el narcotúnel». No lo hicieron porque los investigadores llegaron antes. Más información
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