El Martes Santo deja estrenos que brillan en las calles de Córdoba

El Martes Santo volvió a latir con fuerza en las calles de Córdoba, en una jornada marcada por la intensidad devocional y por varios momentos que quedarán para el recuerdo. Seis hermandades pusieron su sello en una tarde-noche que combinó sobriedad, estrenos y también algún contratiempo que, finalmente, no empañó el desarrollo de la jornada.

La Hermandad de la Agonía fue protagonista desde primera hora con una estampa histórica: su salida desde la Fuensanta. Una imagen inédita que añadió un carácter especial a su estación de penitencia antes de emprender el regreso hacia su barrio del Naranjo. Su caminar serio y elegante volvió a dejar escenas de gran recogimiento, con un cortejo amplio y muy acompañado por fieles durante todo su recorrido. 

Desde el entorno universitario partió la Hermandad Universitaria, que volvió a demostrar su marcada personalidad. No obstante, la cofradía tuvo que solicitar una demora de aproximadamente media hora debido a un problema técnico que obligó a reorganizar su salida. Todo quedó finalmente en un susto, y la hermandad pudo completar su recorrido con normalidad, dejando momentos de gran belleza, especialmente en su tránsito por el casco histórico, donde el silencio volvió a ser protagonista. 

La Hermandad de la Sangre protagonizó uno de los momentos más esperados de la tarde. Su salida volvió a congregar a numerosos cofrades y público, con un misterio que avanzó con fuerza y carácter. El palio, por su parte, volvió a destacar por su elegancia, acompañado de un repertorio musical que realzó su discurrir por las calles de la ciudad

Desde San Andrés, la Hermandad del Buen Suceso ofreció una de las imágenes más plásticas de la jornada. Su paso por calles estrechas dejó escenas de gran belleza, con un público muy entregado que acompañó durante buena parte del recorrido. La sobriedad de su propuesta volvió a ser una de sus señas de identidad

La Hermandad de la Santa Faz aportó uno de los grandes atractivos del Martes Santo con varios estrenos en sus bordados, que llamaron notablemente la atención del público. Su identidad, marcada por el recogimiento, volvió a imponerse en cada tramo de su estación de penitencia, en una de las cofradías más singulares de la jornada. 

También presentó novedades la Hermandad del Prendimiento, cuyos nuevos bordados fueron muy celebrados por los asistentes. La cofradía puso el broche final a la jornada con un cortejo que fue creciendo en emoción conforme avanzaba la noche, dejando una imagen de gran solemnidad en su paso por la carrera oficial

Así, Córdoba volvió a vivir un Martes Santo completo, en el que la diversidad de estilos y carismas de sus hermandades se combinó con estrenos, momentos históricos y alguna incidencia sin consecuencias. Una jornada que, una vez más, demostró la riqueza y la emoción de la Semana Santa cordobesa.

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