Después de doce años de espera, la ‘Azzurra’ no logrará regresar a la Copa del Mundo. La selección italiana cayó ante Bosnia en la final de la repesca, dejando atrás la esperanza de participar en el torneo más importante del fútbol. La derrota deja un sabor amargo en los hogares italianos, donde la frustración y la tristeza se hacen sentir otra vez. Este verano, el Mundial se volverá a jugar sin Italia.
El partido ya se había encendido en la previa, marcado por un espionaje italiano y la controvertida elección de Bosnia de un campo de juego con un terreno de juego mejorable. Pero no era un partido cualquiera, estaba en juego ni más ni menos un billete para el Mundial. Y la presión recaía principalmente sobre Italia, tras haber quedado fuera de las últimas dos citas mundialistas.
A pesar del gran ambiente que presentaba el Bilino Polje y la intensidad de los locales de los primeros minutos, Italia recibió rápidamente un regalo. Un error en la salida de balón de Bosnia permitió a Barella recuperar el esférico y cederlo a Moise Kean, quien no perdonó en el mano a mano para abrir el marcador (0-1).
Tras el tanto, Bosnia dio un paso adelante en busca del empate. El equipo local generó varias ocasiones, pero la falta de acierto en los metros finales y las intervenciones de Donnarumma evitaron que lograran igualar. Y, al filo del descanso, llegó una acción que cambió el rumbo del partido: Bastoni cometió una dura entrada como último hombre y vio la tarjeta roja, dejando a Italia con un hombre menos.
De regreso, Italia dejó claro desde el primer momento que su plan pasaba por resistir todos los embistes de Bosnia e intentar crear una transición que le permitiera aumentar su ventaja en el marcador. Y a punto estuvo Moise Kean de duplicar la diferencia en un rápido contragolpe, pero su disparo se marchó por encima del arco.
Bosnia lo intentaba por todos los frentes, sin embargo, una y otra vez se topaba con la férrea defensa italiana y, en segunda instancia, con las magníficas paradas de Donnarumma. Hasta que no aguantaron más. A falta de diez minutos, los locales encontraron el empate tras una embarullada jugada que culminó Haris Tabakovic (1-1). Ya no se movió más el electrónico en el tiempo reglamentario.
En la prórroga, tanto Italia como Bosnia dispusieron de ocasiones para cambiar el marcador y dar un paso decisivo hacia el Mundial. Sin embargo, la tensión y el desgaste físico pesaron sobre ambos equipos, y nadie logró encontrar el acierto necesario, dejando todo en manos de los penaltis. Y, en la loteria de los once metros, Bajraktarevic se vistió de héroe para darle el billete al Mundial a Bosnia.










