La compañía marítima Baleària está cada vez más cerca de cerrar la adquisición de la actividad de Naviera Armas, una operación relevante para el transporte marítimo en Canarias. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha dado luz verde, con condiciones, a una parte importante del proceso, lo que supone un avance significativo tras meses de revisión.
El acuerdo, que fue anunciado en agosto del pasado año, había quedado sujeto a un análisis en profundidad por parte del organismo regulador desde enero. Durante este tiempo, Baleària ha presentado diversa documentación para responder a los requerimientos de Competencia.
Aprobación parcial: Canarias y el Estrecho
La CNMC ha autorizado dos de los tres bloques en los que se divide la operación: el correspondiente a las rutas del Estrecho de Gibraltar y el de Canarias. En el primer caso, la aprobación es ya definitiva.
En cuanto al archipiélago, la autorización todavía debe ser ratificada por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, que dispone de un plazo máximo de 15 días para decidir si eleva la operación al Consejo de Ministros. También existe la posibilidad de que el propio Ministerio valide directamente la resolución sin necesidad de ese trámite adicional, lo que permitiría acelerar el proceso.
Pendiente el bloque del mar de Alborán
El tercer bloque, que afecta a las conexiones en el mar de Alborán, continúa en fase de análisis. Desde el sector se mantiene cierta cautela hasta conocer la decisión final de Competencia sobre este ámbito.
La aprobación de la operación está condicionada al cumplimiento de los compromisos asumidos por Baleària, un aspecto habitual en este tipo de procesos para garantizar la competencia en el mercado.
Impacto económico y laboral
La compra de Naviera Armas alcanza un valor aproximado de 260 millones de euros, incluyendo tanto los activos que asumirá Baleària como la parte correspondiente a la naviera DFDS. Esta cifra podría incrementarse si se ejecuta una opción de compra sobre la flota.
Como parte del acuerdo, Baleària asumirá la gestión de 15 buques, además de la explotación de diversas líneas marítimas. También integrará a unos 1.500 trabajadores, lo que convierte esta operación en un movimiento de gran impacto para el sector naval y el empleo en Canarias.















