Cristian Pérez protagonizó el momento más dramático de la tarde del Domingo de Ramos en Las Ventas, tras sufrir una grave cogida durante la lidia del sexto toro de Dolores Aguirre. Un percance de enorme violencia que le llevó directamente a la enfermería, pero que también dejó la imagen de un torero entregado y en evolución.
“Me jugué la vida, pero también demostré que sé torear”, reconoce el propio diestro en conversación con COPE, aún dolorido por las múltiples contusiones, pero con ánimo firme y consciente de lo que significaba la cita.
El torero, que continúa recuperándose, asegura que sigue «dolorido de todos los golpes”, aunque la evolución de la cornada es positiva dentro de la gravedad. A la espera de nuevas pruebas médicas para descartar posibles lesiones en la columna —consecuencia de la durísima caída—, mantiene intacta la claridad sobre lo vivido en el ruedo.
Momento del percance sufrido este domingo por Cristian Pérez en Las Ventas
Incluso hubo espacio para el humor en medio de la dureza del momento: “Sabía que la cosa iba de ‘dolores’”, bromea en referencia a la ganadería de Dolores Aguirre.
Más allá del percance, Cristian Pérez quiso subrayar el fondo de su actuación. No solo la entrega, sino también la evolución en su concepto: “No solo quería jugármela, también demostrar que he cambiado. Ya no soy el torero de la Copa Chenel 2024. Allí el toro pasaba… ahora he cogido otro poso”.
Un mensaje que conecta directamente con el momento vital que atraviesa: “Sé que es una carrera muy dura, pero más duro es estar sentado en casa esperando esta oportunidad que tenía”.
Cristian Pérez fue atendido en la enfermería de Las Ventas de policontusiones con puntazos corridos en tórax y abdomen, además de una grave cornada en la pierna derecha, en el tercio medio de la cara interna, con una trayectoria de 20 centímetros hacia atrás y ascendente, que llegó a rodear la cara posterior de la tibia, contundiendo la arteria tibial y provocando importantes destrozos musculares en el compartimento posterior. El torero fue intervenido quirúrgicamente bajo anestesia general en la propia plaza y, posteriormente, trasladado al Hospital Fraternidad Muprespa – Habana, con pronóstico grave.












