El recogimiento y la preparación marcan el inicio del triduo en honor al Santísimo Cristo de la Salud en la iglesia de la Virgen del Carmen de Benavente. La Cofradía del Silencio ha dedicado esta jornada a ultimar los detalles de sus dos imágenes titulares: el Cristo de la Salud y el paso de Jesús Flagelado, una talla singular al ser la única obra del escultor benaventano José Luis Coomonte que procesiona en la ciudad.
Preparando las faldillas del paso del Cristo de la Salud, antes del inicio del triduo.
Para la cofradía, estos días tienen un significado especial, casi íntimo, que va más allá del propio calendario litúrgico. “Después de todo el año esperando, creo que es lo más importante”, explica su presidente, Antonio Flórez, quien subraya que, aunque la culminación llega con la procesión del tercer día, “el triduo en sí tiene algo especial”.
Ese carácter se percibe especialmente entre quienes viven la cofradía desde dentro. “Para el que es cofrade y es devoto, esos tres días son fundamentales para nosotros”, afirma Flórez, y pone el acento en una identidad marcada por la austeridad y el recogimiento que definen tanto al Cristo como al Flagelado.
A lo largo de la jornada, los cofrades han trabajado en la puesta a punto de las imágenes, una preparación que anticipa los actos centrales. También ha sido este lunes cuando se ha dado la bienvenida a nuevos miembros con la imposición de las medallas a diez nuevos cofrades, en su mayoría jóvenes. Un relevo generacional que la hermandad considera clave para su continuidad. “Alguien nos tiene que dar el relevo, porque el tiempo va pasando y la cofradía no es de la directiva, es de todos”, defiende el presidente.

Rematando los preparativos de las andas del Cristo de la Salud de Benavente. / E. P.
No obstante, la asistencia sigue siendo uno de los retos. La celebración, en días laborables, dificulta la presencia de muchos fieles. “Quisiéramos que acudiera más gente”, reconoce Flórez, aunque valora el mantenimiento de la participación: “Se va manteniendo, que no es poco”.

El presidente del Silencio muestra las medallas de los nuevos cofrades. / E. P.
Más allá del triduo, la cofradía mantiene actividad durante todo el año, con actividades como la novena de septiembre. “Se ha recuperado y acude bastante gente”, apunta, en una muestra del esfuerzo por mantener viva la tradición.
En el horizonte inmediato, la procesión volverá a recorrer el itinerario consolidado desde hace años, tras el cambio que buscaba preservar el respeto y el sentido del desfile. “Nosotros nos hemos hecho a pasar por ese recorrido, vamos a gusto”, resume el presidente.
El acompañamiento musical volverá a correr a cargo del Maestro Lupi, en una relación ya estrecha con la cofradía.
Programa cultural
Los días previos se han celebrado también actos culturales como los dos conciertos programados, dentro de las posibilidades económicas de la hermandad.
Y es precisamente el aspecto económico otro de los puntos que Flórez deja claros y señala que “esta cofradía, ingresos y ayudas tiene cero. Nos mantenemos nosotros”. Una realidad que no impide, sin embargo, seguir adelante con la organización y los actos.
En cuanto a la reciente declaración de la Semana Santa de Benavente como Fiesta de Interés Turístico Regional, el presidente se muestra prudente. “Hay mucha Semana Santa y muy buena, y muy cerca de Benavente”.
Con todo, la cofradía encara estos días fiel a su esencia, centrada en mantener su identidad y su base. “Todo lo que no sea mermar, estoy de acuerdo con ello”, concluye Flórez. Resume el espíritu con el que arranca este triduo en “compromiso y devoción silenciosa”.















