Gáldar celebró este sábado la XXVIII Cata de Quesos de los Altos del municipio, una cita en la que especialistas del sector certificaron la elevada calidad de los quesos artesanos grancanarios presentados a concurso. La sesión, desarrollada a puerta cerrada en la Sala Sábor de las Casas Consistoriales, reunió más de medio centenar de muestras dentro de la programación de la Feria del Queso.
La cata incluyó también la XXVII edición de Quesos Artesanos de Gran Canaria y la XX edición de las categorías Flor, Media Flor y Curado de la Denominación de Origen Protegida Queso de Flor de Guía. El objetivo del encuentro fue poner en valor uno de los productos más representativos del norte de la isla y reforzar la proyección de las queserías de Gáldar, Santa María de Guía, Moya y del conjunto de Gran Canaria.
Dimensión cultural de la muestra
Entre las voces expertas participantes, la técnica especialista en quesos Ruth Lozano puso el acento en el valor identitario del producto, al que vinculó con la pasión, el paisaje y el esfuerzo del sector primario. También la gallega Rocío Álvarez, propietaria de una tienda especializada, situó las muestras degustadas entre «los mejores quesos del mundo», resaltando su autenticidad, el uso mayoritario de leche cruda y su conexión con el territorio. La experta galdense Pepa Molina destacó además la dimensión cultural de esta muestra, que relacionó con la tradición ganadera, la gastronomía local y el arraigo del queso en la identidad del municipio.
En cada categoría se concederán un primer y un segundo premio. Los resultados se darán a conocer el próximo 12 de abril durante la Fiesta del Queso, que se celebrará en la Plaza de Santiago. Esta cata forma parte de la XXVIII Feria del Queso de Gáldar, cuya programación principal tuvo que ser suspendida y posteriormente reprogramada por la alerta meteorológica provocada por la borrasca Therese.
13 catadores
El concejal de Desarrollo Socioeconómico de Gáldar, Agustín Martín Ojeda, destacó que la valoración de los catadores fue especialmente positiva en esta edición. Según señaló, los expertos apreciaron una “calidad extra” en los quesos presentados, al tiempo que subrayó que este tipo de encuentros no solo sirven para promocionar el producto, sino también para trasladar observaciones útiles a los productores con el fin de seguir mejorando sin perder el carácter artesanal.
Martín Ojeda incidió además en la relación directa entre el territorio y la calidad del queso. En este sentido, apuntó que la riqueza de los pastos y la alimentación del ganado influyen de forma decisiva en el resultado final, por lo que defendió una evolución del sector ligada al cuidado sostenible del entorno, de la cabaña ganadera y de todo el proceso de elaboración.
La coordinación técnica de la cata corrió a cargo de la periodista gastronómica Vanesa Santana Hernández. Un total de 13 catadores se distribuyeron en dos paneles para evaluar entre 27 y 29 quesos por grupo. Las muestras se organizaron en las categorías Flor y Media Flor, Semicurado Gran Canaria, Curado Gran Canaria, Semicurado Gáldar y Curado Gáldar. Antes de la fase organoléptica, todos los quesos fueron preparados y expuestos a temperatura controlada para su valoración visual.











