De barco para la vigilancia oceánica de la Armada de Estados Unidos a la plataforma de exploración privada de aguas profundas más avanzada del mundo al servicio gratuito de la ciencia. Esta ha sido la transformación que el filántropo creador del Fortnite, uno de los videojuegos más conocidos, ha realizado durante el último año y medio en el Puerto de Las Palmas, concretamente en las instalaciones de Astican.
Visto desde fuera, el Dagon no parece un barco especial. Con una eslora de 68,28 metros y una manga de 13,11, se hace difícil imaginar que es todo un centro de investigación marina y que en su interior lleva el Bakunawa, un sumergible de cabeza de titanio capaz de bajar a los 11.000 metros de profundidad. Su dueño actual es Gabe Newell, un ex programador de Microsoft que dejó la compañía para centrarse en la creación de videojuegos, entre ellos el Half Life y elFortnitee, amasando una gran fortuna, y una organización de investigación marina denominada Inkfish.
El encargo y la transformación
Cuando llegó el encargo, los encargados del astillero tuvieron que viajar a la isla de Tonga, en Oceanía, para ver el barco y, posteriormente, a Chipre, donde se reunieron con el cliente, que les trasladó dos ideas: el barco, que era manual, debía tener un estándar «de Rolls-Royce» del mar y estar preparado para convertirse en «la Nasa del fondo marino«.
Detalle del barco que permanece aún en Astican / José Pérez Curbelo
A partir de ahí, empezó una aventura que ha permitido a Astican demostrar su capacidad para realizar ambiciosas transformaciones, y coordinar el trabajo de su personal y de contratas en un espacio reducido para conseguir responder a las exigencias de sus clientes.
Una transformación completa
La reconversión del Dagon incluyó hasta el más mínimo detalle. El barco, que antes de llegar al Puerto de Las Palmas era manual, cuenta ahora con una configuración totalmente automatizada, tanto de los cuadros de distribución como el sistema de gestión de energía o el arranque de los motores.
Otro de los retos asumidos por este astillero fue la acomodación de las tres cubiertas y el puente del barco siguiendo las instrucciones de una diseñadora contratada por la organización de Gabe Newell, que cuidó hasta el más mínimo detalle para ajustarlo a las necesidades y la misión de este barco, así como las comodidades y exigencias de su cliente.
Equipamiento avanzado para la exploración marina
Además, ha sido equipado con unos raíles de gran precisión para desplazar el submarino en la cubierta y un air frame articulado para su botadura, así como con un hangar en el que estará guardado y protegido el Bakunawa, que anteriormente se llamaba Triton, y es uno de los sumergibles tripulados más avanzados del mundo, siendo capaz de alcanzar el Abismo Challenguer en la Fosa de las Marianas, que está considerado actualmente como el punto más profundo de la Tierra.
Todo se construyó en las naves de Astican.
Kate Wawatai: la piloto del sumergible ‘Bakunawa’
La persona encargada de pilotar este sumergible con dos plazas es Kate Wawatai, que, además, ostenta el récord de ser la mujer que ha pilotado un submarino a mayor profundidad. Con esta nave ha alcanzado los 10.800 metros de profundidad y en cada inmersión ha conseguido encontrar al menos una especie desconocida, animal o vegetal.
El objetivo científico del proyecto Inkfish
Con estas expediciones a las profundidades de los océanos, la organización creada por el multimillonario creador de videojuegos quiere dedicar parte de su fortuna a ayudar a los científicos en su estudio del sistema oceánico y contribuir al conocimiento científico.













