El arzobispo, Jesús Sanz Montes, reza cada día por la joven Noelia Castillo Ramos, la barcelonesa de 25 años que falleció por eutanasia el pasado jueves tras casi dos años de lucha legal contra su padre. Así lo expuso durante la homilía de la misa del Domingo de Ramos celebrada en la Catedral e incidió en las palabras que pronunció el sábado a través de sus redes sociales en las que dijo que la catalana fue víctima «de un múltiple fracaso que la llevó al suicidio asistido y subvencionado». «Se le aplicó una muerte barata en lugar de cuidar paliativamente la vida con amor y esperanza«.
Unas palabras que pronunció al final de su sermón en el que hizo un repaso a los diferentes frentes que vive el mundo. Argumenta que en «la remembranza de nuestras procesiones cristianas, emergen otras procesiones donde las cofradías del mal se juntan con sus pasos llevados por los más pérfidos cofrades». Como ejemplo puso «los escenarios ensangrentados por la tragedia de las guerras en curso en tantos sitios de la tierra». Además, monseñor desveló que el Papa León XIV le mostró el jueves su preocupación por «la falta de paz» y aboga por «una paz desarmada y desarmante».
También critica Sanz Montes la «falta de honestidad en gobernantes corrompidos con su mentira maquillada y su ambición empoderada» y la violación de «tantos derechos ante vidas truncadas antes de nacer por el aborto o ya nacidas cuando se sufre la injusticia y la falta de libertad en tantas dictaduras». Que estas situaciones sigan ocurriendo, argumenta, es por culpa de la «falta de fe, falta de pan, falta de trabajo, falta de paz y la falta de esperanza«.
El resto de su homilía estuvo centrada en los ocho días de pasión que se iniciaron este domingo con la bendición de los ramos y las palmas de laurel. Entre los presentes a la misa estuvo el alcalde, Alfredo Canteli, acompañado de todos los concejales del PP y las dos representantes de Vox. También acudieron representantes de todas las cofradías y hermandades con su presidente, Carlos García, a la cabeza, así como los diputados del PP José Agustín Cuervas-Mons, José Luis Costillas y Sandra Camino. Monseñor les agradeció a todos su asistencia y recordó que cuando el Señor entró en la Ciudad Santa lo hizo entre palmas y olivos y entre hosannas. «Era el primer Domingo de Ramos de la historia; Jesús aquel día estrenó una inédita Semana Santa. Algo que nosotros hicimos igual esta mañana. En estos días venideros celebramos en todo el mundo los cristianos. La envoltura tiene arte, cultura y fe«.
La Semana Santa trae a monseñor recuerdos de cuando era pequeño. «Con mi estatura infantil conseguía sacar entrada de primera fila subido al adoquín de la acera viendo lo que allí desfilaba con piadosa exhibición». Sus ojos, recuerda, estaban abiertos de «par en par», sorprendido de esa página de tradición sagrada. Ahora vive estas jornadas desde otra perspectiva, siendo arzobispo. «Los oficios religiosos se viven hondamente en nuestros templos y parroquias, en la confesión realizada con seriedad, como quien pide perdón sin prisa de todos sus pecados, y en la religiosidad popular junto a nuestras hermandades y cofradías, que por las plazuelas y caleyas testimonian con arte y devoción nuestra fe». Así los cristianos llegarán hasta el Domingo de Pascua.
Tras la homilía, se sumó a las peticiones de que Oviedo sea Capital Europea de la Cultura en 2031. «Es una justa candidata y deseamos que consiga la distinción internacional».
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