La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, defenderá este viernes ante la junta general de accionistas que la entidad ha comenzado 2026 con fuerza, manteniendo la tendencia positiva de los últimos años. Según avanzará, el grupo ha registrado crecimiento tanto en clientes como en ingresos, una mejora de la eficiencia y una calidad crediticia estable.
Botín subrayará que los resultados de los primeros meses del ejercicio reflejan la solidez del negocio y el impacto de la transformación emprendida por el banco. En este sentido, destacará que el programa ONE Transformation continúa reforzando la disciplina de costes y elevando la eficiencia en todo el grupo.
Al mismo tiempo, advertirá sobre el deterioro del contexto internacional. “El mundo se enfrenta actualmente a un escenario de mayor inflación y menor crecimiento, amenazas que cada día es más probable que se concreten. Su intensidad dependerá de la duración del conflicto [en el Golfo] y de su impacto sobre la capacidad global de producción energética”, señalará.
Fuerte inicio de 2026
Durante su intervención, la presidenta explicará que Santander espera mantener en el primer trimestre de 2026 el impulso positivo de los últimos años, apoyado en una sólida actividad comercial y una ejecución disciplinada.
“En el primer trimestre de 2026, hemos continuado con la tendencia positiva de años anteriores, creciendo en número de clientes y en ingresos, mientras que se espera que los costes caigan en euros constantes interanualmente, dando como resultado una mejora en la eficiencia de aproximadamente 250 puntos básicos”, afirmará.
Además, indicará que la calidad crediticia sigue siendo sólida, con un coste del crédito dentro de lo previsto, y que la generación de capital se mantiene robusta, con una ratio CET1 superior a la de diciembre de 2025. Con ello, Santander asegura estar en línea para elevar el beneficio en 2026 respecto al año anterior.
Botín confirmará asimismo todos los objetivos del grupo para este ejercicio: crecimiento de ingresos de dígito medio, reducción de costes en euros constantes, coste del riesgo estable, aumento del beneficio frente a los 14.101 millones de euros logrados en 2025 y una ratio CET1 de entre el 12,8% y el 13%.
Diversificación y operación con Webster
La presidenta pondrá el foco en la diversificación geográfica como una de las principales fortalezas del banco, especialmente en un escenario de creciente fragmentación económica. “Nuestra presencia equilibrada en diferentes países y negocios mitiga sustancialmente el riesgo, al reducir la volatilidad, haciendo nuestros resultados más predecibles a lo largo del ciclo”, defenderá.
La junta general deberá aprobar este viernes la ampliación de capital necesaria para entregar acciones de Santander en el marco de la adquisición del banco estadounidense Webster Financial Corporation, paso clave para avanzar en esta operación corporativa.
Botín recordará que, tras la venta de Polonia, el banco anunció dos adquisiciones complementarias: TSB en Reino Unido y Webster en Estados Unidos. Ambas, sostendrá, encajan con la política de capital del grupo. En el caso de Webster, pondrá en valor la combinación entre el liderazgo de Santander en financiación al consumo y la franquicia comercial de la entidad estadounidense, así como su base de depósitos de alta calidad, lo que permitirá abrir nuevas vías de crecimiento y capturar sinergias.
Nueva fase estratégica e impulso de la inteligencia artificial
Santander afronta, según trasladará Botín, una nueva etapa de su estrategia desde una posición de fortaleza estructural, tras avanzar en la simplificación e integración de su modelo operativo y de sus plataformas globales. “Hemos transformado Santander en un banco estructuralmente diferente: más sencillo, más sólido y más predecible”, remarcará.
La presidenta también destacará el papel creciente de la inteligencia artificial dentro del grupo. Esta tecnología, apuntará, ya está mejorando la experiencia de cliente, la gestión del riesgo y la productividad.
“La inteligencia artificial conllevará, probablemente, la mayor transformación económica y social desde la Revolución Industrial. Su impacto irá mucho más allá de la productividad. En banca, nos permite analizar mejor los riesgos, prevenir el fraude, personalizar servicios y ampliar el acceso al crédito”, sostendrá.
Santander prevé que la IA aporte más de 1.000 millones de euros en valor de negocio —entre ahorros e ingresos— hasta 2028.
Objetivos hasta 2028 y aumento del dividendo
De cara al periodo 2026-2028, Botín reafirmará las metas ya anunciadas por el grupo: superar los 20.000 millones de euros de beneficio, alcanzar una rentabilidad sobre el capital tangible (RoTE) superior al 20% y rebasar los 210 millones de clientes en 2028.
Según explicará, estos objetivos descansan sobre un plan de ejecución “claro y disciplinado”, centrado en el crecimiento de clientes, el aumento del apalancamiento operativo y la mejora continua de la eficiencia, impulsados por ONE Transformation.
En materia de retribución al accionista, la junta someterá a votación un dividendo final en efectivo de 12,5 céntimos de euro por acción con cargo a los resultados de 2025, pagadero el 5 de mayo de 2026. De aprobarse, el dividendo total en efectivo por acción correspondiente a 2025 ascenderá a 24 céntimos, un 14% más que el año anterior.
La remuneración total al accionista con cargo a 2025 rondará los 7.050 millones de euros, equivalentes aproximadamente al 50% del beneficio atribuido del grupo, repartidos a partes iguales entre dividendos en efectivo y recompras de acciones.
En febrero, Santander puso en marcha una recompra de títulos por unos 5.000 millones de euros. De esa cantidad, alrededor de 1.800 millones proceden de los resultados del segundo semestre de 2025 y unos 3.200 millones del exceso de capital generado tras la venta del 49% de Santander Polonia. El banco asegura que casi la mitad de este programa ya está ejecutada.
Además, Botín recordará que el grupo prevé mantener durante el plan 2026-2028 un ‘pay-out’ (porcentaje del beneficio repartido en dividendos) ordinario del 50%. El objetivo es más que duplicar en 2028 el dividendo en efectivo por acción respecto al de 2025, elevando desde los resultados de 2027 al 35% la parte del beneficio destinada a dividendo en efectivo y manteniendo una ratio CET1 en torno al 13%.
La presidenta también pondrá en valor la aportación fiscal del grupo, que en 2025 ascendió a 9.553 millones de euros en impuestos pagados, de los que 2.028 millones correspondieron a España.
Cambios en el consejo
La junta también votará el nombramiento de Deborah Vieitas como nueva consejera independiente, sujeto a la correspondiente aprobación regulatoria, en sustitución de Homaira Akbari, que abandonará el cargo tras la reunión de este viernes.
Vieitas, actual presidenta no ejecutiva de Banco Santander Brasil, cuenta con una amplia trayectoria en banca y mercados financieros. A lo largo de su carrera ha ocupado cargos de responsabilidad en BNP Paribas y Crédit Commercial de France, además de ser consejera delegada de la filial brasileña de Caixa Geral de Depósitos.
Botín destacará que su incorporación reforzará la experiencia internacional y la diversidad geográfica del consejo. “Estamos encantados de dar la bienvenida a Deborah al consejo. Su perspectiva y conocimiento del mercado brasileño serán una valiosa aportación a medida que seguimos ejecutando nuestra estrategia”, afirmará.
La presidenta aprovechará también para agradecer la contribución de Homaira Akbari durante los últimos años. “Quisiera agradecer a Homaira su compromiso y valiosa contribución a Santander durante los últimos años. Le deseamos todo lo mejor en sus futuros proyectos”, concluirá.
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