Y Córdoba se hizo música (independiente). El Gran Teatro se ha llenado de vibra este miércoles para acoger un acto organizado por la Unión Fonográfica Independiente, que ha reunido en la ciudad a lo mejor del panorama de la música independiente. Después de dos horas de alfombra roja y barra libre, en la que quien quiso pudo destensar los nervios, la organización consiguió meter a las cabras en el corral para dar comienzo a la gala, conducida por Tamara García y Masi Rodríguez, en la que Carlos Ares y Valeria Castro partían como favoritos. Y los pronósticos se cumplieron.
Carlos Ares y Valeria Castro fueron los grandes triunfadores al alzarse ambos con tres premios. Ares se llevó los galardones a Mejor Directo, Mejor Álbum de Pop y Álbum del Año, mientras que Valeria Castro ganó el de Mejor Álbum de Música de Raíz, Canción del Año y Mejor Artista del Año.
La noche comenzó por todo lo alto
El show empezó arriba, muy arriba, con la batería de Rufus T. Firefly marcando el ritmo. El principio de todo (qué buen título para empezar) sirvió para abrir boca a una noche intensa de la mano de la banda encabezada por Víctor Cabezuelo. Tamara y Masi aterrizaron después en el escenario dando una clase práctica sobre lo que es y no es un artista independiente, dejando claro que ser independiente no está reñido con ser mainstream y llenar estadios. «
Acto seguido, empezó la lluvia de premios. El productor cordobés Fernando Vacas, quién mejor que él, fue el encargado de entregar el premio a Mejor Producción Musical, el primero de la noche, que fue para Alejandro Guillén por Xorieri de Baiuca e Izaro con Oreka TX, que reivindicó el invisible papel de la producción. El premio al Mejor Álbum de Jazz se fue a manos de Pablo Martín Caminero y un agradecido y emocionado David Carpio por Al cante. El MIN al Mejor Álbum de Clásica recayó en Gaetano Brunetti: String Quartes Op3. un disco que ha vuelto a dar vida a partituras manuscritas del siglo XVII y el de Mejor Álbum de Música de Raíz fue para El cuerpo después de todo de Valeria Castro. «Gracias por traer a nuestro imaginario todas estas canciones, no nos debemos a la tierra, pero debemos mucho a la tierra», sentenció.
Tras el primer bloque de premios, Queralt Lahoz interpretó para el público La fe con esa voz tan poderosa «que igual te canta un rap que una canción de rock». Media hora y cuatro premios después, la gala seguía muy top, momento que las presentadoras aprovecharon para reivindicar la gala como «la mejor de España, mejor que la de los Goya», aseguraron sin cortarse un pelo.
El MIN al Mejor Álbum en Catalán fue para Paradís de Júlia Colom, que recordó que «la música en catalán, euskera o gallego es música también, a secas»; el de Mejor Álbum en Euskera recayó en Zuloa de la banda Merina Gris, que recogieron el premio con protecciones de rugbi y máscaras de lentejuelas en la cara. El galardón al Mejor Álbum en Gallego se fue a casa de De Ninghures por el disco Feira.
Tras las lenguas, llegaba el premio al Mejor Directo que permitió entregar el primer galardón de la noche a Carlos Ares por Sonorama Ribera Plaza del Trigo. «Este premio no es solo mío», recalco, agradeciendo el trabajo a su equipo.
Vestida de rojo, espectacular, Ruth (Lorenzo) mostró la patita rockera de Blacksheep con Dont break my heart dando paso a la tanda de premios técnicos. El MIN al Mejor Diseño Gráfico se fue a casa de Julia Martín Maestro por Todas las cosas buenas de Rufus T. Firefly. «Creo que es el primer premio que me dan», dijo llena de ternura, «esto es para mi banda, soy feliz por ello y os quiero chicos». El de Mejor Videoclip recayó en Ismael de la Trinidad por Renacer de Lia Kali, que envió un vídeo desde México. A continuación, la estatuilla a Mejor Grabación de Electrónica fue para Gazzi por 2025.
Foto de familia de todos los galardonados en los premios MIN de la múcica independiente, entregados en una gala celebrada en el Gran Teatro de Córdoba. / Adrián Y.R.
Tras los técnicos, llegó el premio al Mejor Álbum Flamenco que recayó en el disco Himno vertical de Rocío Márquez y Pedro Rojas Ogáyar. La artista dedicó el premio a Ernesto Nogales porque «cuando tomamos la decisión de dejar otras vías y optar por la autoproducción es porque vimos que tenemos una forma de ver la música un poquito diferente y a mí eso me da esperanzas».
El talento local tuvo también su momento de gloria en la gala con las hermanas Amara y Coral, Las Rodes, una banda independiente cordobesa de alto voltaje que interpretó Amándote y que dejó el pabellón bien alto.
Justo después, Quique González recibía el premio a Mejor Letra Original. «Gracias por acordaros de la vieja escuela», bromeó, «yo tampoco entiendo la música como una competición», dijo y a continuación dedicó el premio «al público». Buen pie para el siguiente MIN, el Premio del Público, que ganó Brock Ansiolítico por Incendio.
Premio de Honor a Ana Curra
María Pellicer, presidenta de la Unión Fonográfica Independiente, tomó la palabra para celebrar «muchas historias que nacen de una forma muy pequeñita, casi invisible, y que poco a poco encuentran su lugar». La música independiente «no es una etiqueta, sino una forma de estar y de dejar crecer a los proyectos», dijo, antes de romper una lanza por el sector «que también llena estadios», aclaró por si cabía alguna duda.
Antes de abandonar el escenario, precedida por una serie de vídeos de artistas como Biznaga, Lagartija Nick, Diego Fuentes, Pilar Román o Alberto García Álix, Pellicer hizo entrega del Premio de Honor a Ana Curra, una artista tan independiente como «valiente e imprescindible». Sobrecogida por el aluvión de cariño, Ana Curra dedicó el premio a su madre, porque «gracias a ella descubrí lo que hay detrás de las teclas de un piano», aseguró, «la música es lo que me ha permitido ser libre y lo que me ha salvado la vida en muchas ocasiones, es el lenguaje de los dioses y de los demonios con el que me he expresado a la vez que aprendía a hablar». Antes de retirarse, lanzó su mensaje: «Estamos celebrando la vida, pero tengo que decir que todas las noches clavo alfileres contra estos borrachos de testosterona que nos están asesinando».
Pasadas las diez y media, había prisa ya por conocer los premios gordos y reponer líquidos. Con ese estado de ánimo sobrevolando el teatro, llegó el premio a la mejor Grabación de Músicas Urbanas a El secreto de Juicy Bae y el de Mejor Artista Internacional que se llevó Pulp.

Valeria Castro y Carlos Ares a su llegada a la gala de entrega de los Premios de la Música Independiente en Córdoba, donde se hann erigido en los triunfadores de la noche con tres estatuillas cada uno. / Rafa Alcaide / EFE
La traca final
A partir de ahí, llegó la prisa por conocer la tanda final de galardones. Y con ella, la traca final: El Premio al Mejor Álbum de Pop fue para La boca del lobo de Carlos Ares, uno de los favoritos, que ha recogido el segundo de la noche sacando pecho por la libertad creativa; mientras el premio a la Canción del Año ha sido el segundo de la otra favorita, Valeria Castro, por Tiene que ser más fácil, un premio que la artista agradeció especialmente por poner el foco en una canción sobre «la enemistad hacia su cuerpo» que sienten muchas mujeres. Sanguijuelas del Guadiana, que dieron las gracias a la gran familia que forma la banda, se ha llevado el premio al Mejor Artista Emergente; el de Mejor Álbum Rock ha sido para 1973 de Quique González, que se ha hecho así con su segunda estatuilla y que ha dedicado a su mujer, a su hija y a las víctimas de la estafa de Wegow. El de Mejor Artista del Año ha sido para una Valeria Castro, pudorosa y abrumada que ha subido una vez más a por su tercer premio, dedicado a su familia, sus amigas y a su equipo mientras el de Álbum del Año se lo ha llevado Carlos Ares, que también se ha hecho con tres estatuillas de seis, cerrando así el círculo con unos premios tan repartidos como paritarios.
Además de Rufus T. Firefly, Queralt Lahoz, Ruth y Las Rodes, el público pudo comprobar en directo el poder del directo de los venezolanos Çantamarta, que lanzaron un grito a favor de la inmigración, Vera Fauna y Sanguijuelas del Guadiana, que pusieron punto final a la entrega de premios. Más información, en Camaleónica.















