A lo largo de este jueves, en algún centro sociosanitario de Barcelona cuyo nombre no ha trascendido, una joven de solo 25 años recibirá la muerte asistida.
Se llama Noelia Castillo Ramos. Padece un Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) que, según los abogados de su familia, le confiere un 70% de discapacidad.
Y a pesar de su corta edad, ha vivido las situaciones más traumáticas a las que una persona puede enfrentarse.
Imagen de las redes sociales de Noelia cuyo entorno se ha ampliado con inteligencia artificial para convertirla en horizontal.
Una fue una agresión sexual en grupo que sufrió en el centro de menores donde la destinó la Administración tras el divorcio de sus padres.
La otra es un intento de suicidio en el que saltó desde un quinto piso en octubre de 2022.

Dos situaciones que generaron un cóctel traumático que no ha hecho sino potenciar su deseo de quitarse la vida.
En este contexto, la aprobación de su eutanasia llega tras casi dos años de espera.
Ha tenido que pelearla ante prácticamente todos los juzgados: desde los de primera instancia hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos de Estrasburgo.
Ninguno ha considerado que Noelia no puede acceder al derecho a morir que le confiere la llamada ‘ley de la Eutanasia’.
Pero durante todo el tiempo que ha durado esta batalla legal, su familia, que no quiere ver a su hija morir, ha estado peleando para impedir que llegara este momento.
Así lo explica a EL ESPAÑOL Polonia Castellanos, presidenta de Abogados Cristianos, el bufete que ha estado tras la lucha que ha encabezado el padre de Noelia.

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Esta letrada habla ante el deseo del progenitor de no aparecer públicamente.
Al cierre de este reportaje, explica que «no es cierto que el Juzgado nos haya rechazado las últimas cautelares que hemos interpuesto».
A pesar de que esto les hace mantener la esperanza, valoran que es «difícil» que los tribunales no desoigan estas medidas.
La principal esperanza reside en que Noelia «dio marcha atrás en una ocasión, firmando ante notario que quería aplazar su decisión», aunque después volvió a reafirmar su voluntad de morir.
Aunque para Polonia Castellanos, la clave de sus reclamaciones está en que consideran que el caso de Noelia «no es eutanasia, es un caso de suicidio asistido que estaría fuera de la ley.
Así, expone que el propio Tribunal Constitucional, al avalar la ley de eutanasia, señaló expresamente que esta norma era constitucional siempre que no se aplicara a personas con enfermedad mental y discapacidad.
«Ese es el caso de Noelia, que tiene una discapacidad del 70% ligada a enfermedad mental. Su capacidad volitiva, su voluntad, está viciada por su trastorno, ya que este conlleva ideas suicidas».
Imagina el dolor del padre de Noelia.
Ha estado años a su lado: médicos, rehabilitación, cada día sin rendirse.
Dos años luchando por su vida en los tribunales.
Y ahora Noelia está enfadada con él porque no va a acompañarla a su eutanasia.
¿De verdad no entiendes a ese padre? pic.twitter.com/6yPSUVdYzv— Abogados Cristianosﻦ (@AbogadosCrist) March 25, 2026
Además, Castellanos incide en que «ese trastorno tiene tratamiento. Ella rechazó acceder al mismo, pero lo descartó debido a su enfermedad mental. Lo que me parece obsceno es matar a una persona negándole el tratamiento».
En este sentido, compara el caso de Noelia con el del etarra Iñaki de Juana Chaos.
«A este hombre, que había asesinado al menos a 25 personas, la Administración le obligó a recibir tratamiento cuando se puso en huelga de hambre estando en la cárcel».
«Y a esta chica de 25 años con tanta vida por delante, que no ha hecho nada, no le ponen este tratamiento, incluso a pesar de que los hemos pedido dos veces», amplía Castellanos.
«¿Entonces los jueces se declaran competentes para obligar a tratamiento a personas que se ponen en huelga de hambre, pero no a una chica con trastorno mental e ideas suicidas y que además está tutelada por la administración pública?»
Lucha por la eutanasia
«Quiero irme ya en paz y dejar de sufrir. La felicidad de un padre o una madre no está por encima de la vida de una hija».
Esas fueron las palabras de Noelia emitidas este martes en su entrevista en el programa Y ahora Sonsoles, de Antena 3.
Era la primera vez que su rostro y su nombre salían con esta intensidad a la luz mediática.
Habló con serenidad, con una firmeza que desconcertó a quienes esperaban ver a alguien frágil.
Su historia de Noelia no empieza en 2022, tras su primer intento de quitarse la vida por su cuenta: esta joven catalana viene de un entorno complicado desde su infancia.
Sus padres, de escasos recursos económicos, perdieron su custodia después de divorciarse, de manera que ella empezó a vivir en un centro de menores siendo apenas una niña.
Allí sufrió una agresión sexual entre varias personas.
«No disponemos de ningún auto, ni de ningún informe forense que acredite este suceso», explican desde Abogados Cristianos.
«Lo único que tenemos referente a este incidente es la confirmación por parte de un familiar de que esto ocurrió».
«Ella se encontraba tutelada por la Administración de la Generalidad de Cataluña. Un día, quedó con un chico. Pero a esta cita acudieron varios ‘menas’, menores no acompañados, y todos la agredieron sexualmente».
Este incidente potenció las ideas suicidas propias de su TLP.
Pasó poco tiempo hasta que el 4 de octubre de 2022, Noelia se arrojó desde el quinto piso de un edificio. Sobrevivió, pero las consecuencias fueron irreversibles.
Intento de suicidio
Una sentencia del TSJC, que avaló la resolución de la Comisión de Garantía catalana por la que se autorizó la eutanasia de Noelia, recogió que la joven padece las siguientes afecciones como consecuencia de su intento de quitarse la vida:
«Lesión medular completa nivel L3 con zona de preservación sensitiva parcial L4 por fractura L1, alteración sensitiva por debajo del nivel de la lesión tanto a nivel de sensibilidad táctil como argeal, con atrocnética de extremidades inferiores abolida, dolor neuropático que precisa tratamiento farmacológico, intestino neurogénico con incontinencia fecal y vejiga neurogénica que precisa sondeos cada 6 horas para poder realizar micción».
A esto, se suma una «dependencia funcional asociada a los déficits: desplazamiento en silla de ruedas que puede propulsar por entornos adaptados y una capacidad de marcha precaria para interiores adaptados con andador y dos férulas».
Sin embargo, desde Abogados Cristianos niegan que Noelia padezca paraplejía, y hablan de «algunas secuelas derivadas de esa caída desde un quinto piso. Paraplejía no tiene».
De hecho, la citada sentencia, de este mes de enero, recoge que «la parte actora [el padre de Noelia] aportó vídeos en los que se ve cómo la paciente [la joven] era capaz de andar con ayuda de un andador y de unas muletas, subir escaleras, ponerse de pie desde la posición de estar sentada en una silla y mantenerse de pie con la ayuda de un punto de apoyo».
Según este texto judicial, los padres de la familia fundamentan su lucha contra el acceso a la eutanasia de su hija en que «no tiene capacidad para controlar sus emociones, padece pérdidas de control emocional e impulsividad, cambios fuertes en el estado de ánimo, inestabilidad de las relaciones interpersonales y en la autoimagen, así como pensamientos y comportamientos repetitivos que no tienen sentido».
Primera solicitud de eutanasia
A pesar de las discrepancias con la familia, el 10 de abril de 2024, Noelia formalizó su solicitud ante la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, el órgano independiente encargado de garantizar la correcta aplicación de la ley de eutanasia.
Los profesionales que la trataban fueron especialmente prudentes, precisamente porque se trataba de una chica joven.
Tanto, que decidieron fingir un «desacuerdo» para forzar que el asunto se elevara a un pleno con más integrantes.
Este pleno emitió un informe favorable a que Noelia presentaba una situación clínica no recuperable que le producía una dependencia grave, dolor y sufrimiento crónico e imposibilitante y cumplía los requisitos legales para acceder a la prestación de ayuda a morir.
La eutanasia quedó programada para el 2 de agosto de 2024.
Pero un día antes de la fecha señalada, el 1 de agosto de 2024, un juzgado de Barcelona acordó la suspensión cautelar a petición del padre de Noelia.
Este fue el comienzo de la batalla judicial que se ha desarrollado a través de casi todos los tribunales.

El abogado de la Fundación Abogados Cristianos, que representa al padre de la solicitante de la eutanasia, en 2025.
El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña reconoció en septiembre de 2025 el derecho del padre a recurrir, pero confirmó que Noelia cumplía los requisitos legales.
El Supremo inadmitió el recurso siguiente en enero de 2026, y en febrero el Constitucional rechazó por unanimidad el último amparo presentado por la familia.
Todo este proceso ya está a punto de concluir, permitiendo a Noelia acceder a la eutanasia.
Presencia familiar
El padre de la joven no ha dado declaraciones públicas en ningún momento, pero en la entrevista emitida este martes Antena 3, ella declaró que no la acompañará en el último momento.
Castellanos confirmó que la familia no le dará «ningún tipo de apoyo» en la eutanasia, porque lo que quieren es «que viva y reciba tratamiento».
Sin embargo, la abogada fue clara sobre cómo es la relación entre Noelia y su familia: «Se lleva muy bien con su madre y con su padre. Que la familia le haga sentir mal es mentira».
Esto no se valida solo en las declaraciones de Castellanos, sino también en el contenido que, hasta hace apenas unos meses, publicaba la joven en sus redes sociales, donde interactuaba alegremente con su progenitor.
‘Suicidio asistido’
El caso de Noelia Castillo ha puesto sobre la mesa lo que, a juicio de Abogados Cristianos, es una grieta en la aplicación de la ley de eutanasia que no se había visto antes: su aprobación en casos controvertidos.
De hecho, a juicio de esta asociación, si la eutanasia de la joven sale adelante, no podría considerarse «una ayuda para morir a alguien que está en una situación crítica, sino un suicidio asistido«.
En esta línea, Polonia Castellanos avanzó que si este caso llega hasta el final, impulsarán acciones para derogar la ley.
«Antes de matar a una persona, vamos a tratarla. El trastorno de Noelia tiene tratamiento. Lo que me parece obsceno es matar a una persona negándole el tratamiento».
Las horas pasan y la esperanza se agota. La familia contiene el aliento. Al cierre de este reportaje, la eutanasia de Noelia avanza hasta su culminación.
Recursos de ayuda en salud mental. Si usted o alguien de su entorno está en una situación de riesgo, no dude en buscar ayuda. La prevención es posible.
Línea de Atención a la Conducta Suicida: Llama al 024 (servicio gratuito, anónimo y confidencial, disponible 24 horas).
Teléfono de la Esperanza: 717 003 717.
Emergencias: Llama al 112.
Para más información, puede consultar a organizaciones como la Confederación SALUD MENTAL ESPAÑA.















