A primera hora de la mañana, el portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, entraba en el pleno cuando se le ha preguntado por la falta de apoyos al real decreto de vivienda que prorroga los alquileres dos años y limita las subidas al 2%. «Pues por eso no lo hemos traído», ha respondido. Y la decisión ha sido acertada a la vista de la tensión que ha generado la medida dentro del pleno entre los propios socios del Gobierno. Sobre todo, entre ERC y Junts. En lo que sí parecen estar de acuerdo es en el decreto con el ‘escudo social’ que se debatirá este jueves.
«Junts miente y hay poco menos de 30 días para decírselo a la gente. El decreto de vivienda, por mucho que diga la derecha catalana, en ningún momento habla de expropiación, de topes, ni de quitarle delitos a los okupas, ni una vez. Mienten», le ha espetado Gabriel Rufián a la bancada de Junts antes de cuestionarles para «quién trabajan» o si alguno de ellos «tiene una empresa inmobiliaria». Y lo cierto es que el decreto se limita a prorrogar los alquileres y establecer un límite en la subida de los precios del 2%.
Así, el portavoz de ERC ha terminado lanzando una advertencia a los posconvergentes si se oponen a esta medida. «Si tumban este decreto, yo les deseo años de ostracismo político y les puedo prometer que mientras yo siga por aquí, lo que me quede, me voy a esforzar mucho para que así sea porque le hacen un daño terrible a la gente». Los diputados de Junts se han revuelto en sus escaños, pero la portavoz del partido, Miriam Nogueras, ha obviado el ataque en su intervención desde la tribuna.
Rechazo absoluto
Lejos de ellos, Nogueras se ha limitado a criticar las medidas sobre vivienda que llevan años pregonando la izquierda y que aplica el Govern de la Generalitat en Catalunya. «Hay alternativa», ha dicho antes de desgranar su receta ante esta crisis: reducir la burocracia; facilitar la construcción de vivienda pública; poner los pisos de la Sareb a disposición de la Generalitat y eliminar el impuesto de transmisiones patrimoniales.
A renglón seguido, ha criticado con dureza el decreto de vivienda, muestra clara de que se opondrán llegado el momento. En concreto, ha dicho que está «tan mal hecho y con tan poco rigor que termina beneficiando a quien no tendría que beneficiar». Así, dice que los pequeños propietarios no podrían recuperar su propiedad, aunque esto no es así, ya que se mantienen los mismos supuestos en los que el arrendador puede volver a acceder al inmueble.
Los otros socios
No son los únicos que se han enzarzado en esta disputa. «Valoramos muy positivamente el decreto de vivienda para prorrogar los contratos de alquiler y limitar las actualizaciones anuales de rentas. […] Porque nosotras, a diferencia de las derechas, tenemos compromiso social con los vascos y vascas y con las clases populares y trabajadoras. De no haber sido por las medidas que las izquierdas hemos introducido en él, su decreto más que un escudo social, constituiría un escudo empresarial», ha sentenciado la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua.
Y no tan convencidos se ha mostrado su homóloga en el PNV, Maribel Vaquero, que ha aplaudido que el Gobierno haya llevado esta medida en un real decreto diferente al del ‘escudo social’ para no ponerlo en riesgo. No obstante, la formación jeltzale se ha mostrado más abierta al decreto de la vivienda, asegurando que tendrán que analizar todas las implicaciones de la medida.
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