La primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, hizo una aparición de impacto este miércoles en la Casa Blanca cuando se presentó acompañada de un robot humanoide parlante a la apertura de la segunda jornada de la cumbre ‘Construyendo juntos el futuro’ sobre el uso de las tecnologías en la infancia. Su llegada al Salón Este, vestida de blanco junto al robot del mismo color, pilló por sorpresa a los demás asistentes, entre los que se contaban otras parejas presidenciales.
El robot, que era capaz de emitir sonidos como si hablara, dio la bienvenida a los asistentes en varios idiomas. Después volvió a alejarse por el corredor mientras la primera dama bromeaba con la escena y lo definía como el primer “invitado humanoide fabricado en Estados Unidos” que llega a la Casa Blanca.
La Casa Blanca ha querido presentar al robot humanoide como la posibilidad de poner la tecnología al servicio de un fin educativo y de protección de la infancia frente al sobreuso y los riesgos de internet, un terreno que Melania Trump ha situado en el centro de su agenda pública. Siguiendo la tradición no escrita, como cada primera dama de EEUU, Melania Trump eligió un tema con el que construir su perfil propio en la Casa Blanca y capitalizar el impacto mediático de su figura en una causa social. En su caso, esa bandera fue la lucha contra el ‘ciberbullying’.
En defensa de su hijo
Melania encontró su causa social con una experiencia en primera persona, según narra en sus memorias. Cuando comenzaron las elucubraciones sobre si su único hijo con Trump, Barron, padecía autismo, ella lo negó. Fue un paso más allá y reclamó a las grandes tecnológicas que frenaran el acoso online como el que había sufrido su hijo. No lo logró. Pero esa faceta de madre coraje acabó cristalizando en ‘Be Best’, convertido en el buque insignia de su labor institucional.
Sin embargo, Melania ha mantenido un perfil bajo en torno a esta iniciativa, más centrada —según explica en sus propias memorias— en la redecoración de la Casa Blanca. En ese contexto, su aparición junto al robot puede interpretarse como una señal de que busca dar más visibilidad mediática a esta cuestión.
La cumbre de esta semana se enmarca en ese esfuerzo. El encuentro reúne a cónyuges de jefes de Estado y de Gobierno, o a figuras equivalentes, con el objetivo de promover un uso seguro e innovador de la tecnología avanzada para que los niños puedan aprender, crecer y desarrollarse en mejores condiciones.
La coalición asegura que trabaja para poner a disposición de los países herramientas de última generación, incluida la inteligencia artificial, con las que ayudar a menores, educadores y familias, al tiempo que se refuerza la protección frente a los riesgos en internet. Grandes empresas tecnológicas, añade la administración estadounidense, han aceptado facilitar esos recursos a los países participantes de forma gratuita o a muy bajo coste, según la información difundida por la Casa Blanca, aunque no ha detallado qué empresas son ni qué prestaciones ofrece cada una ni a quién.
La primera dama de Sierra Leona, Fatima Jabbe-Bio; la primera dama de Polonia, Marta Nawrocka; la primera dama de Francia, Brigitte Macron, y la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, observan un robot humanoide durante la Cumbre de la Coalición Global «Fostering the Future Together», celebrada en el Salón Este de la Casa Blanca, en Washington, D.C. / OLIVER CONTRERAS / AFP
Apoyo francés
Entre las asistentes figura Brigitte Macron, que viajó a Washington para intervenir en la reunión sobre el bienestar infantil en la era digital, según anunció el Elíseo. La presidencia francesa subrayó que la cita reúne a responsables comprometidos con la mejora de la vida de los niños en un entorno cada vez más condicionado por las pantallas y los usos digitales.
Sin embargo, Francia, como Europa, mantiene una posición marcadamente más restrictiva con el acceso a redes sociales de los menores y sobre la protección de datos, comparado con EEUU. Junto al comunicado sobre la participación de Brigitte Macron en el evento, el Elíseo recordó que Emmanuel Macron mantiene como uno de los grandes frentes de su final de mandato la prohibición de las redes sociales para los menores de 15 años en Francia. El proyecto legislativo avanza con la vista puesta en una posible entrada en vigor después del verano, y otros países ya han expresado su intención de seguir esa misma vía.
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