La desaparición de los obstáculos jurídicos para solucionar el conflicto del edificio número 13 de la avenida de San Roque de Fóra, amenazado por una sentencia de demolición total debido al exceso de volumen que tiene con respecto a la normativa urbanística, no acabó con el calvario que sufren sus propietarios desde que se construyó en 2002. Pese a que en julio de 2025 el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia declaró firme su resolución favorable al proyecto para efectuar tan solo un derribo parcial de elementos de la fachada, los dueños de las 15 viviendas, el hotel y el local comercial esperan ahora por un cambio del plan general que evite volver a realizar las obras una vez que se apruebe.
El Gobierno local tramita desde hace años la modificación de la norma zonal 8 del plan general, que regula las condiciones de edificación tanto en equipamientos públicos como privados. En el caso de este inmueble, está previsto que con su cambio corrija un problema de alineación que afecta al zócalo y sobre el que fuentes municipales informaron a este periódico que ya se abordó con los propietarios.
Son más los inmuebles que esperan a la aprobación definitiva de esta modificación para llevar a cabo proyectos, razón por la que en el pleno municipal de septiembre de 2025 el Partido Popular consiguió que se aprobara una moción de su grupo para que este asunto reciba el visto bueno del Concello, ya que el provisional fue concedido en 2022. Seis meses después de aquella moción, las fuentes consultadas indican que por el momento no hay una fecha prevista para el envío de este cambio urbanístico a una sesión plenaria.
Licencia anulada
Fue en 2008 cuando el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia anuló la licencia que permitió construir el edificio de San Roque de Fóra y ordenó su derribo, una sentencia que se hizo firme en 2013. Las iniciativas puestas en marcha por los propietarios y el Concello derivaron finalmente en que el Juzgado de lo Contencioso-administrativo número 4 de A Coruña considerase cumplida la sentencia con un proyecto de reforma del edificio que evitaba la demolición integral, decisión que fue confirmada por el Superior de Galicia al desestimar el recurso presentado por la vecina que planteó la denuncia original.
El presupuesto elaborado cuando se redactó el proyecto, que deberá ser actualizado, calculaba el coste de las obras en más de 350.000 euros y en tres años el plazo para llevarlas a cabo. La actuación que debe ejecutarse es demoler en la fachada el exceso de edificabilidad existente con relación a lo que permitía el plan general de 1998, vigente cuando se concedió la licencia de obras, lo que evitará al Concello enfrentarse a reclamaciones millonarias por parte de los propietarios, ya que fue el Gobierno local de la época el que autorizó que el inmueble se construyera con esas características.
El proyecto prevé reducir la superficie construida en 61,6 metros cuadrados de los 2.026,8 que posee, lo que afectará fundamentalmente a los vuelos de la fachada desde la planta segunda a la sexta y al pórtico de la fachada posterior a la altura del primer descansillo de la escalera. Se establece el aprovechamiento de algunas carpinterías y la sustitución de las que se retiren por otras del mismo material, aunque habrá que desplazar tabiques y puertas dentro de los pisos.
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