El Real Sporting de Gijón cobrará más de 5.000 euros al Ayuntamiento por la celebración este jueves del sorteo de la Copa de la Reina en El Molinón, un escenario elegido por el Consistorio por su capacidad para proyectar la imagen del evento a nivel nacional e internacional. El acto, que servirá como antesala de la competición que se disputará en Gijón a mediados de mayo —prevista entre el 16 y el 19—, se celebrará en El Molinón, un estadio de titularidad municipal propiedad del Ayuntamiento de Gijón, cuya gestión está cedida al club rojiblanco hasta el año 2040 a través de un régimen de concesión. En este contexto, el Sporting ha trasladado al Ayuntamiento un presupuesto que supera los 5.000 euros por la organización del evento en sus instalaciones, pese a que el Consistorio, por lo general, suele cubrir este tipo de actos a través de sus propios proveedores. La elección del estadio responde a una estrategia clara: ofrecer el mayor altavoz posible a una competición que situará a Gijón en el foco del deporte femenino. La Copa de la Reina, que reunirá a algunos de los mejores equipos del panorama nacional, contará con proyección internacional, por lo que el entorno del estadio rojiblanco se considera el enclave idóneo para reforzar la visibilidad del evento.
El Ayuntamiento entiende que la imagen de El Molinón, uno de los recintos más emblemáticos del fútbol español, aporta un valor añadido en términos de promoción exterior, tanto de la propia competición como de la ciudad. No en vano, el objetivo municipal pasa por aprovechar este tipo de citas para consolidar a Gijón como sede de grandes eventos deportivos. En paralelo, la celebración de la Copa de la Reina pone en valor el papel de clubes locales que actúan como embajadores de la ciudad. Es el caso del Telecable Hockey Club, considerado el equipo más laureado de Gijón y uno de los grandes motores deportivos de la ciudad, con una destacada proyección internacional.
Todo ello se produce en una semana especialmente delicada para la gestión del Grupo Orlegi al frente del Sporting, marcada por el distanciamiento con parte de la masa social en pleno contexto de crisis deportiva e institucional. El malestar se ha intensificado tras la decisión del club de mantener el partido de este sábado en El Molinón ante el Deportivo de La Coruña como día del club, lo que implica que los abonados deban pasar por taquilla. La medida ha generado un notable rechazo entre los distintos colectivos de aficionados sportinguistas, ampliando la brecha existente con la entidad. Pese a ello, el club rojiblanco, que mantuvo un encuentro con sus colectivos en El Molinón en los últimos días, optó por sostener su postura con el objetivo de evitar un desajuste en sus cuentas, al tener ya contemplados esos ingresos en la planificación económica, así como para no comprometer el tope salarial de cara a la próxima temporada.














