La campaña para poder hacer la declaración de la renta del 2025 empieza el 8 de abril y durará hasta el próximo 30 de junio. Aunque hay tiempo, es importante ir pensando ya en todo lo que hay que complicar para presentarla.
El coche y todo lo relacionado con él suele ser fuente de dudas, ya que habitualmente no es un gasto que los particulares puedan incluir en sus declaraciones del IRPF, pero que autónomos y profesionales que usen el vehículo para trabajar sí pueden.
Ahora que el Gobierno ha vuelto a aprobar la posibilidad de deducirse la compra de un vehículo electrificado en la renta, hay que saber cómo hacerlo y cuánta sería la cantidad a deducir. Así, aquellos que en 2025 se compraran un vehículo eléctrico, de autonomía extendida, de pila de combustible o un híbrido enchufable pueden deducirse el 15% del total de la compra en el IRPF. Como cantidad máxima se ha establecido una base imponible de 20.000 euros, es decir, 3.000 euros de deducción.
Del mismo modo se podrá hacer lo mismo con la instalación de un punto de recarga, siendo el porcentaje también del 15% sobre una base imponible máxima de 4.000 euros.
Por otro lado, en el caso de los autónomos, estos se pueden desgravan un 50% del IVA y de las cuotas del coche pagadas durante el año, en caso de compra y de renting. También se puede incluir aquí el mantenimiento y el combustible. No obstante, en ciertos casos, la deducción puede llegar a ser del 100%, como sucede con taxistas y profesores de autoescuela.
Qué otros conceptos hay que tener en cuenta al hacer la declaración
Aquellos que hayan recibido las ayudas del Plan Moves en 2025 tienen que incluirlas en la renta como ganancias patrimoniales. Para calcular cuánto toca tributar por haber percibido esta ayuda, Hacienda toma como referencia el tramo del IRPF del contribuyente y el concepto que se usa es el del tipo marginal. Las ayudas se declaran en el apartado de ganancias patrimoniales no derivadas de transmisiones.
Por ejemplo, para el máximo de las ayudas del Plan Moves de 7.000 euros, un contribuyente con con un salario de 20.000 euros anuales tendría que pagar unos 2.088 euros por esas ayudas. Un contribuyente con un salario de 60.000 euros anuales tendría que pagar 3.150 euros por la misma ayuda. Eso sí, todo depende de la comunidad autónoma y de cada caso particular, por lo que es importante consultar con un gestor las posibles dudas al respecto.
Por último, los descuentos por Certificado de Ahorro Energético que se están aplicando en la adquisición de vehículos electrificados no aplican en la declaración de la renta ni modifican su resultado.















