La seguridad con la que Pedro Sánchez aseguró que el real decreto con medidas ante la guerra en Irán saldría adelante se está encontrando de frente con una realidad parlamentaria algo distinta. A días de que este jueves se vote, la mayoría de sus socios sigue sin confirmar sus votos a favor del ‘escudo social’, elevando la presión sobre el Ejecutivo. Tan solo ERC ha dejado claro respaldará el texto y Podemos que se abstendrá. Sin embargo, ante la incógnita de qué harán el resto de los aliados se abre un camino con las dudas que tiene el PP que, por el momento, no ha cerrado la puerta a dar un ‘sí’ al real decreto.
«Hay, entiendo, una mayoría para la convalidación de este paquete de 5.000 millones«, aseveró el presidente del Gobierno el pasado viernes tras la tensa reunión del Consejo de Ministros en la que se aprobaron dos decretos, uno con rebajas fiscales y ayudas, principalmente, y otro con la prórroga de los alquileres durante dos años. Sánchez dio por descontado que el primero de ellos, que el Ejecutivo tiene intención de que se debate en el Congreso este jueves, contará con los todos los apoyos necesarios.
No obstante, solo están asegurados los ‘síes’ de PSOE y Sumar, los dos partidos del Gobierno, y el de ERC. El portavoz de los republicanos, Isaac Albert, ha asegurado este lunes que su formación está pendiente de «alguna confirmación y de cómo se acabará redactando» el real decreto, pero que ven positivo que muchas de las propuestas enviadas al Ejecutivo fueran «mayoritariamente aceptadas». Podemos, por su parte, se abstendrá. Fuentes moradas explican que las bajadas de impuestos no son la «vía» correcta y piden topar los precios.
Las dudas
Con ERC en el ‘sí’, Podemos en la abstención y Vox en el ‘no’, ya que siempre rechazan las iniciativas del Gobierno, el Ejecutivo necesita el respaldo del resto de sus socios -Junts, EH Bildu, PNV y BNG- para sacar adelante las medidas. Todos estos partidos se están haciéndose de rogar, evitando aclarar su posición y elevando la presión sobre el Ejecutivo ante un real decreto que no ha contentado por completo a ninguna formación. Caso aparte es el segundo real decreto que, por el momento, no tiene fecha prevista para su convalidación.
La presidenta de Junts en el Parlament, Mònica Sales, ha explicado que tienen que «analizar bien la letra pequeña» antes de tomar una decisión. Nada más conocerse las medidas, los posconvergentes sacaron pecho de haber forzado al Ejecutivo a aceptar sus propuestas. Sin embargo, los de Carles Puigdemont son reacios a confirmar el sentido de su voto hasta el último minuto, lo que les da más margen de negociación. Tampoco el PNV ha dicho qué hará. Los jeltzales ven con buenos ojos el texto, pero fuentes del partido explican que debe ser la dirección nacional quien tome la decisión en los próximos días.
En los socios de la izquierda es donde más enfado produjo las rebajas impositivas incluidas en el real decreto. EH Bildu aseguró que el planteamiento es «injusto» y que solo permitirá que las grandes empresas se sigan enriqueciendo. No obstante, no se opusieron a la convalidación del texto. Fuentes de la formación abertzale explican que sigue sin haber novedades. También la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, ha considerado el texto «insuficiente», condicionando el voto de su diputado a una negociación con el Ejecutivo.
Los populares
La vía del llamado bloque de investidura no es la única que tiene abierta el Gobierno. Como ha ocurrido en anteriores crisis, el PP también podría respaldar el texto. Este fin de semana, el vicesecretario de Economía del PP, Alberto Nadal, explicaba en una entrevista a EL PERIÓDICO que Sánchez ha «asumido» alguna de las principales propuestas que los populares habían planteado ante las consecuencias del conflicto bélico, aunque consideran que llegan tarde. Aun así, los conservadores prefieren no desvelar qué harán en la votación del próximo jueves. Así, Sánchez tiene cierto margen para jugar, una vez más, con la aritmética parlamentaria.
Suscríbete para seguir leyendo












