Los inviernos son duros, no hay gente e intento sobrevivir como puedo

La historia de Sheila Ubierna Moradillo es la de una apuesta personal por el entorno rural. Esta joven farmacéutica, que había orientado su carrera hacia la industria, decidió dar un giro a su vida para emprender y hacerse cargo de la farmacia de Villamayor de los Montes, un pequeño pueblo de Burgos con apenas 157 habitantes empadronados

«Soy una persona un poco atrevida, por así decirlo, y decidí emprender y meterme en este camino», explica sobre la oportunidad que le surgió a través de una amiga.

Aunque reside en Burgos capital, su conexión con el campo viene de lejos. «Nací en un pueblo«, recuerda Ubierna, que pasó gran parte de su infancia en ese ambiente. Para ella, los pueblos son «fundamentales» y considera «superbonito que sigan existiendo». Esta convicción es el motor que la impulsa a promover la actividad en la conocida como España vaciada, un territorio que, según lamenta, tiende a la desaparición.



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