La derrota en la visita a la Unión Deportiva Las Palmas ha alejado al Sporting de la pelea por el play-off y añadido argumentos a quienes recelaban de acudir el sábado a El Molinón. En la semana en la que los rojiblancos podían haberse metido de lleno en los puestos por dar el salto de categoría, la incertidumbre ha vuelto a instalarse no solo en lo deportivo, también en lo social. La brecha abierta con una parte importante de la afición por el día del club mantiene en duda qué Molinón se encontrarán los jugadores este sábado (21.00 horas) ante un rival directo, el Deportivo. En La Coruña ya se han repartido las 560 localidades enviadas desde Gijón y el deportivismo busca otras vías para ampliar su presencia. Las entradas para el público en general llevan desde ayer a la venta.
De poder igualar en la tabla a la Unión Deportiva Las Palmas con un triunfo en el Estadio Gran Canaria, el Sporting ha pasado a estar seis puntos por debajo de los amarillos y se ha visto obligado a recalcular sus opciones para volver a alcanzar el sexto puesto. A falta de once jornadas para el final del campeonato, el equipo necesita mejorar el ritmo de puntuación si quiere terminar el curso peleando por dar el salto de categoría. Una lucha que, tras el resultado en el Estadio Gran Canaria, las sensaciones del equipo, y el mazazo de haber perdido a Nacho Martín y Andrés Ferrari para el resto de la campaña, se ha enfriado.
Todo esto ha llegado en un contexto de profundo malestar entre la afición. La decisión de declarar el día del club ante el Dépor, lo que obliga a pasar por taquilla (22 euros) a los abonados, a excepción de socios de honor y junior, ha iniciado un movimiento para no acceder al campo en señal de protesta por el momento y las formas adoptadas por el club. La Grada de Animación, la peña Ultra Boys y Unipes ya han mostrado su negativa ha acudir a El Molinón durante el partido ante el Dépor y animan a la afición a secundar este gesto para visibilizar su descontento. La Federación de Peñas Sportinguistas, por su parte, se insiste en que «estamos en contacto con todas nuestras peñas y sus presidentes para conocer sus opiniones». En ese sentido, Jorge Guerrero, presidente de la Federación de Peñas, subraya que más allá de un posicionamiento, «somos partidarios de que cada seguidor decida con libertad si acude o no», sin ocultar que el malestar es creciente.
Desde el vestuario ya se ha producido algún guiño para intentar evitar una fractura entre el equipo y su afición, motor en un año con 24.000 abonados. «Sabemos que la afición es fundamental para nosotros, fuera de casa y aún más en El Molinón. Ojalá pueda venir la mayor cantidad de gente posible y el estadio esté lleno», comentó Álex Corredera nada más terminar el partido ante la Unión Deportiva Las Palmas. El jugador rojiblanco se mostró sensible hacia las razones del sportinguismo, en todo caso, y todo lo que ha envuelto los últimos días, en los que Unipes se reunió con David Guerra, vicepresidente ejecutivo, y Joaquín Alonso, relaciones institucionales, en El Molinón.
«En este tema, entendemos que todas las partes tienen sus motivos, pero como jugadores queremos que nuestra gente esté a nuestro lado y que vayamos todos a una, porque es la única manera de sacar esto adelante y de que el equipo esté donde se merece. Vamos a necesitar su apoyo ante el Deportivo», añadió el futbolista del Sporting. El equipo se entrenó ayer en Las Palmas antes de volver a Asturias vía Barcelona. Hoy disfruta de descanso.
El Deportivo de La Coruña llega a Gijón segundo, metido en ascenso directo, y en medio de una dinámica muy positiva. Los gallegos han sumado cuatro victorias en los últimos cinco partidos, el último, el pasado fin de semana, ante el Zaragoza. El Sporting está obligado a volver a ganar en casa para intentar recortar distancias con los puestos de promoción antes de la visita al líder. El miércoles, 1 de abril, a las 21.30 horas, jugará ante el Racing de Santander en El Sardinero. Antes, intentará despejar la incertidumbre social y deportiva.















