Los contratos de alquiler que activen la prórroga de dos años aprobada en el real decreto-ley que sacó adelante el Consejo de Ministros el pasado viernes se mantendrán en vigor, aunque la norma no sea convalidada en el Congreso de los Diputados en el plazo de 30 días, como así obliga la ley, según los expertos jurídicos consultados.
Las fuentes jurídicas consultadas apuntan que, «desde su publicación en el BOE, el Real Decreto-ley entra en vigor de forma inmediata y despliega plenos efectos jurídicos, por lo que resulta aplicable durante todo el periodo en que esté vigente, con independencia de su posterior convalidación o no por el Congreso».
Esto supone que, si durante ese periodo un inquilino solicita la prórroga extraordinaria, por ejemplo, mediante burofax, se entendería como «válida y eficaz». Aunque no se convalidase finalmente, sus efectos no se retrotraen automáticamente, sino que se mantienen las situaciones jurídicas generadas durante su vigencia. «Es decir, las prórrogas que se hayan activado conforme a la norma durante ese intervalo podrían consolidarse«, confirman las mismas fuentes.
A pesar de lo anterior, la incredulidad es total entre las empresas y patronales, que denuncian la inseguridad jurídica que producen en el mercado medidas como estas, más cuando el propio Ejecutivo es consciente que no podrá armar las mayorías parlamentarias para convalidar el real decreto-ley en el Congreso de los Diputados. Incluso, e el sector temen la ola de reclamaciones judiciales que puede provocar esto.
El Gobierno no da explicaciones
96 horas después de que el Consejo de Ministros haya aprobado el real decreto-ley para prolongar hasta dos años los contratos de alquiler con tope de subida cuya vigencia termine entre el 22 de marzo de este año y el 31 de diciembre de 2027, desde el Gobierno no se aclara qué pasará si esta medida no es convalidada en el Congreso de los Diputados, donde el Ejecutivo no cuenta con la mayoría parlamentaria para aprobarlo.
Al tratarse de un real decreto-ley está en vigor desde el día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE). Es decir, la medida cuenta con validez y un inquilino puede solicitar a su casero la extensión si cumple con el criterio de que el contrato deje de estar en vigor en las fechas señaladas. Sin embargo, la posibilidad de que este decreto decaiga es grande. El Ejecutivo lo separó de las medidas energéticas como respuesta a la crisis en Oriente Medio precisamente para evitar que terminasen todas en saco roto.
En esa casuística surgen las grandes dudas de qué ocurrirá. «¿Qué pasa si envío un burofax, pido la prórroga y luego decae?», pregunta un inquilino cuyo contrato termina el próximo 30 de abril. E ahí la gran incógnita. Este periódico se ha puesto en contacto con el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana a través de los canales oficiales sin que al cierre de la presente edición, casi un día después, haya respondido al requerimiento de información.
En paralelo, este medio se ha puesto en contacto también con el Ministerio de Consumo, liderado por Sumar, el grupo que ha impulsado dentro del seno del Gobierno esta medida, que no gusta en el ala socialista. La cartera de Pablo Bustinduy, que ha ganado mucho protagonismo en los últimos meses en materia de vivienda, después de anunciar varias sanciones a investigaciones a inmobiliarias y plataformas, señala que «no barajan otro escenario ahora mismo que no sea la convalidación de la prórroga y, por tanto, todos los contratos estarán afectados». Sobre qué pasará solo apuntan que, «si se dan otros escenarios, se verán esas posibilidades»
Mientras tanto, la ministra Yolanda Díaz, de Sumar, ha animado a todos los inquilinos a pedir la prórroga, también sin aclarar qué pasará después si no se aprueba en la Cámara Baja. «Le pido a la ciudadanía que esté en estas condiciones que inste a la prórroga del contrato de arrendamiento, esto es lo importante. Que después las tres derechas lo quieren tumbar, que lo tumben, pero les va a salir caro. El decreto está ya en vigor», señaló este lunes la ministra de Trabajo, en una intervención en TVE.
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