Un vocablo y una figura

Creo recordar vagamente que la he citado alguna vez, pero esa carta de Quevedo, escrita a un amigo un par de meses antes de su muerte, viejo, cansado y deshabitado, se me antoja cada vez más descriptiva de lo que ocurre políticamente ahora mismo: «Muy malas nuevas escriben de todas partes y muy rematadas, y lo peor es que todos las esperaban así. Esto… ni sé si se va acabando ni si se acabó. Dios lo sabe; que hay muchas cosas que pareciendo que existen y tienen ser, ya no son nada, sino un vocablo y una figura». ¿Qué es lo importante y lo insignificante, qué es lo que está ocurriendo y cómo ha llegado a ocurrir? Las fuerzas que trabajan para impedirnos comprender nada son legión. Nada es lo que aparece ni lo que no parece. «La pregunta es quién es el que manda, eso es todo», le decía Humpty Dumpty a Alicia. Tenía razón, obviamente. Por ejemplo, la pasada semana, por primera vez desde que se tiene noticia, cinco ministros boicotearon durante un par de horas la reunión del Gobierno bajo la presidencia de Pedro Sánchez.

Fuente