- Inicio de la licitación para fusiles de asalto
- Contexto y necesidad de la compra
- Distribución del armamento en los Mossos d’Esquadra
- Proceso de licitación y ofertas recibidas
- Problemas con la oferta de Sermipol
- Intentos del Govern para solventar la situación
- Declaración del expediente como desierto
- Licitación del suministro de pistolas semiautomáticas
- Adjudicación del contrato de pistolas a USP
Inicio de la licitación para fusiles de asalto
La consejería que dirige Núria Parlon abrió hace unos meses el proceso para contratar la adquisición de 100 fusiles de asalto del calibro 5,56 x 45 mm con visor de punto rojo y otros materiales complementarios.
Reforcem el dispositiu Límit de seguretat ciutadana als barris de la Mina, Besòs i la Pau, a Sant Adrià de Besòs i Barcelona. És un dispositiu flexible que gradua la intensitat policial en cada moment https://t.co/SkBiaJajTD pic.twitter.com/iwtZeUU9Me
— Mossos (@mossos) April 13, 2024
Contexto y necesidad de la compra
Justificó la necesidad de esta compra por la “nueva realidad” en la seguridad a nivel mundial que se extendió sobre todo en Europa tras los atentados terroristas de inspiración yihadista cometidos en Francia en 2015.
Cuerpos policiales de toda Europa tomaron medidas para reforzar su presencia, armamento y elementos de protección.
Distribución del armamento en los Mossos d’Esquadra
En Cataluña, los Mossos d’Esquadra compraron y repartieron elementos de protección balística “de alto nivel” (cascos, escudos y chalecos con placas balísticas) y también asignaron armas largas del calibre 5,56 a la Brigada Móvil (Brimo) y a las Áreas Regionales de Recursos Operativos (ARRO) “con el objetivo de tener capacidad de neutralización ante atentados con fusiles de gran calibre”.
La asignación del armamento se hizo “en base a la ratio de un fusil por cada cuatro equipos”. En el documento de la Dirección General de la Policía de la Generalitat que justifica la compra se explica que “actualmente esta ratio se tiene que modificar y se debe aumentar la capacidad para poder disponer de más material para poder formar más equipos de intervención por servicio”.
La División de Planificación Estratégica de la Comisaría Superior Técnica de la Prefectura de los Mossos decidió que había que dimensionar al alza la asignación de fusiles a las unidades de la Brimo y de las ARRO.
Proceso de licitación y ofertas recibidas
Así que pidió, y así se tramitó, la compra de 100 fusiles de asalto, con el objetivo de “adecuar la distribución del armamento con un ratio de un fusil por equipo de trabajo de las unidades Brimo y ARRO”, y que los agentes dispongan “de las herramientas más adecuadas para responder a las amenazas del terrorismo y de la delincuencia organizada”.
Desarticulem una organització terrorista que fomentava la comissió accions violentes a través de canals xifrats. Hi ha 11 persones detingudes per la seva presumpta vinculació amb delictes relacionats amb el terrorisme pic.twitter.com/qBXfNnhIuU
— Mossos (@mossos) March 7, 2025
El Departamento de Interior y Seguridad Pública del Govern abrió una licitación para comprar 100 fusiles, a unos 6.534 euros cada fusil, sin contar complementos como el visor de punto rojo (otros 998 euros).
En total, reservó un presupuesto de 680.231,75 euros.
Problemas con la oferta de Sermipol
Confidencial Digital ha consultado la licitación, que aún está “en evaluación”. Oficialmente aún no se ha adjudicado: lo cierto es que va camino de ser declarado desierto.
La Mesa de Contratación abrió las ofertas presentadas. Sólo había una: la había presentado Sermipol Tecnología de Defensa SL. Se trata de una tienda de armas y de equipamiento policial ubicada en Alcalá de Henares (Madrid), que comercializa armas de varios fabricantes.
Sermipol presentó el modelo CZ BREN 2 de la empresa checa Česká Zbrojovka.
La Unidad de Armas de los Mossos le requirió varios certificados y licencias. “Al ser preguntados” los responsables de la empresa ofertante “por la documentación y licencias que debían acompañar el arma, manifestaron que no tenían ningún tipo de documentación”, se puede leer en el informe de esa Unidad de Armas.
La Mesa de Contratación fue informada por esa unidad de que el arma en cuestión no iba acompañada de la documentación preceptiva para un fusil de estas características.
Eso suponía que no se podía acreditar su presentación correcta.
La mesa acordó pedir a la Dirección General de la Policía de la Generalitat que consultara al órgano competente de la Guardia Civil si el arma presentada constaba registrada, o disponía de autorización para su entrada en España.
La consulta llegó a la Intervención de Armas y Explosivos de la Comandancia de la Guardia Civil en Barcelona. La respuesta fue que el arma presentada, el fusil CZ BREN 2, no figuraba en el Registro Nacional de Armas.
Así que la Guardia Civil ordenó que el fusil de muestra fuera depositado en su Intervención de Armas y Explosivos de Barcelona.
La Mesa de Contratación consideró que la muestra presentada por Sermipol no se había efectuado conforme a la normativa vigente.
“No podemos valorar un arma que no acredita documentalmente su entrada en territorio estatal y de la que se desconoce su procedencia”, decidió la mesa de contratación.
La conclusión final del informe fue proponer la exclusión de la empresa Sermipol en este procedimiento de contratación, “dada la imposibilidad de valorar la muestra presentada”.
Intentos del Govern para solventar la situación
El Departamento de Interior y Seguridad Pública del Govern aún intentó solucionar el problema de haberse quedado sin la única oferta recibida.
Sondeó a otras empresas, para ver si podrían suministrar los 100 fusiles de asalto. Recibió la negativa de USP Suministros, Equipamientos SDAL y Beretta Benelli Ibérica: alegaron que necesitarían entre 3 y 6 meses para lograr la licencia de importación que extiende la Junta Interministerial Reguladora del Comercio Exterior de Material de Defensa y de Doble Uso.
USP propuso realizar pruebas con un fusil que ya tienen los Mossos de dotación.
Incluso la Unidad de Armas valoró hacer pruebas en las instalaciones de cada fabricante.
Declaración del expediente como desierto
Pero finalmente la Mesa de Contratación se rindió. Tras excluir a Sermipol, constató que no había más ofertas válidas, y propuso al órgano de contratación (el Departamento de Interior y Seguridad Pública) la declaración del expediente como desierto.
Pero esa declaración de “desierto” no se ha reflejado aún en la licitación.
Licitación del suministro de pistolas semiautomáticas
No ha quedado desierta otra compra que también tenía en marcha el Govern para armar a los Mossos d’Esquadra.
Esta otra licitación tenía por objeto el “suministro de 3.000 pistolas semiautomáticas del calibre 9×19 mm de dotación”.
Confidencial Digital ya contó que el Govern tenía pensado cambiar de pistola, a través de una compra de miles de unidades, después de que un número importante de las Walther P99 que ahora usan los agentes sufrieran problemas en la empuñadura.
Adjudicación del contrato de pistolas a USP
En esta ocasión, el Departamento de Interior recibió una sola oferta, y la aceptó.
Ha adjudicado el contrato a USP (Uniformidad y Suministros de Protección SL). Esta empresa española distribuye en España las armas cortas del fabricante alemán Heckler & Koch.
El Govern se va a gastar 2,35 millones de euros en 3.000 pistolas, a 784,22 euros la unidad.
HK suministra armas a las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional, los propios Mossos (los fusiles de asalto anteriores a la compra fallida)…
La mayoría de las pistolas de la Policía Nacional son HK USP Compact, aunque recientemente la Dirección General adjudicó un contrato para comprar otro modelo: la Echelon 4.0 FCMS, de Springfield Armor.












